El Santísimo Cristo de la Sangre: de la epidemia de 1885 al fervor de un pueblo
La localidad Valenciana de Tavernes de la Valldigna se encuentra inmersa en sus fiestas patronales y ayer el Santísimo Cristo de la Sangre cumplió con el tradicional acto de la «baixà» y procesión solemne por las calles del municipio.



La devoción al Santísimo Cristo de la Sangre, patrón de Tavernes de la Valldigna, se mantiene como una de las tradiciones más arraigadas de la comarca. Su historia, estrechamente ligada al conjunto arquitectónico del Calvario, sitúa sus raíces en un acontecimiento histórico decisivo del siglo XIX que marcó un antes y un después en el sentimiento religioso local.

Un patrimonio con historia
El templo que corona el Calvario y alberga la imagen del patrón fue construido entre 1871 y 1874, año que figura inscrito en la base de su espadaña. Esta edificación se levantó sobre el emplazamiento de un antiguo templo dedicado al Cristo de la Agonía. Desde el punto de vista arquitectónico, la ermita actual cuenta con una sola nave abovedada, un diseño de corte neoclásico con matices barrocos y dorados en el altar mayor, y un destacado retablo cerámico que representa la Crucifixión en su fachada principal.
El hito de 1885: milagro y tradición
El momento clave en la consolidación de este culto popular ocurrió en 1885. Durante una devastadora epidemia de cólera que afectó con dureza a la zona, los vecinos de Tavernes atribuyeron la remisión del brote a la protección del Cristo de la Sangre. Como respuesta a aquel episodio de angustia colectiva nació la tradicional Bajada del Cristo, una procesión en la que la imagen es trasladada desde su ermita en el Calvario hasta el centro del casco urbano.
Identidad festiva en la actualidad
En la actualidad, esta herencia histórica sigue vertebrando las Fiestas Patronales del municipio, celebradas en estos días de Septiembre bajo el nombre de Festes del Santíssim Crist de la Sang. El acto del traslado y los cultos religiosos continúan reuniendo cada año a numerosos vecinos y visitantes, consolidando el Calvario como un espacio donde convergen el patrimonio arquitectónico y la identidad de todo un pueblo.
El Calvario de Tavernes de la Valldigna

El Calvario de Tavernes de la Valldigna, conocido popularmente como la ermita del Calvario, se sitúa en la parte alta de la ciudad, al pie de la muntanya de les Creus. Es uno de los enclaves más singulares del recorrido urbano: une devoción, arquitectura, paisaje y memoria popular.
La ermita actual está dedicada al Santísimo Cristo de la Sangre, patrón de Tavernes, aunque el lugar conserva la memoria de un templo anterior vinculado al Cristo de la Agonía. Delante de la ermita desciende el Vía Crucis hacia el núcleo urbano, con rampas en zigzag, pequeñas estaciones blancas, paneles cerámicos y cipreses que crean una atmósfera muy reconocible.
En la jornada de ayer, el Cristo visitó las calles de la población en un ambiente festivo y emotivo cumpliendo un año más con la tradición.








