El histórico Salón de Cristal del Ayuntamiento de Valencia acogió el solemne acto institucional que marca el inicio del camino vicentino hacia las festividades de 2027. Un acto multitudinario de apoyo al patrimonio cultural valenciano, Sara Brugger es Proclamada

En un ambiente de júbilo y devoción, el mundo vicentino se dio cita en el Ayuntamiento de Valencia para presenciar la proclamación oficial de Sara Brugger Frigols como Honorable Clavariesa de Sant Vicent Ferrer para el año 2027.
El evento estuvo copresidido por la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, y por Mónica Gil, concejala de Fiestas y Tradiciones y presidenta de la Junta Central Vicentina. La ceremonia reunió a una nutrida representación de la sociedad civil y festiva de la ciudad:
Representantes y Clavarios Mayores de los distintos Altares Vicentinos de la ciudad y pedanías.
Delegaciones de las fiestas hermanas (Fallas, Semana Santa Marinera, entre otras).
Autoridades locales, personalidades de la cultura y entidades tradicionales.
La Honorable Clavariesa es la máxima representante de las fiestas dedicadas a San Vicente Ferrer, patrón principal de la Comunitat Valenciana. Entre sus responsabilidades principales destacan:
Representación institucional y devocional: Presidir los actos oficiales, procesiones y representaciones de los Miracles durante todo su ejercicio.
Embajadora de la tradición: Mantener vivos los valores histórico-culturales vinculados a la figura del dominico valenciano.
Cohesión del colectivo: Ejercer de nexo de unión entre los diferentes Altares, asociaciones y entidades culturales.
El relevo generacional: Clave para el futuro de la fiesta
Uno de los pilares fundamentales destacados durante la jornada fue la importancia de la transmisión intergeneracional. La estructura compuesta por la Junta Central Vicentina, los Altares y las asociaciones locales no solo preserva una devoción religiosa, sino también un valioso patrimonio cultural inmaterial.
El compromiso con la juventud
Acercar la figura y el legado de Sant Vicent Ferrer a las nuevas generaciones resulta imprescindible para garantizar la continuidad de estas tradiciones. Iniciativas como las representaciones infantiles de los Miracles (obras teatrales breves en valenciano representadas por niños) son el claro ejemplo de cómo la fiesta se renueva y asegura su futuro año tras año.























