Una auténtica conmoción vive la comunidad católica tras el trágico fallecimiento del presbítero Patricio Alfredo Sánchez Molinari, párroco de la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro

El sacerdote perdió la vida la noche de este sábado, 17 de octubre de 2026, luego de ser impactado por el crucifijo principal del altar mientras oficiaba la Santa Misa.
El fatal acontecimiento quedó registrado en directo, ya que la eucaristía estaba siendo transmitida a través de la cuenta oficial de Facebook de la parroquia, ubicada en la Vicaría Centro de Guayaquil.
Transcurría aproximadamente el minuto 27 de la celebración eucarística cuando la estructura de madera, fijada en la pared del presbiterio justo detrás del altar, se desprendió repentinamente de sus soportes. El sacerdote, que se encontraba de cara a la asamblea y no pudo percatarse del peligro, recibió el violento golpe directamente en la cabeza.
La transmisión captó el estruendo del impacto seguido del clamor de desesperación de los feligreses presentes, quienes corrieron de inmediato a asistirlo al grito de «¡Padre, padre, llamen a una ambulancia!».
Pese a que fue socorrido y trasladado de urgencia a un centro hospitalario cercano, los médicos no lograron salvarle la vida debido a la gravedad del traumatismo craneoencefálico sufrido.
Coincidencia impactante: Minutos antes del accidente, durante su homilía centrada en pasajes del Evangelio, el padre Sánchez reflexiona ante sus feligreses sobre la fragilidad de la vida con la frase: “Un día todos los que estamos aquí también vamos a morir”.
Perfil y reacciones de la comunidad
El padre Patricio Alfredo Sánchez Molinari pertenecía a la Congregación del Santísimo Redentor (conocida popularmente como los redentoristas), una orden religiosa misionera fundada en 1732 por San Alfonso María de Ligorio y vinculada históricamente a la advocación de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Tan solo un día antes del fatal suceso, el religioso había cumplido un aniversario más de su ordenación sacerdotal.
Tras confirmarse la noticia, la Arquidiócesis de Guayaquil, a través de un comunicado firmado por el cardenal arzobispo Luis Gerardo Cabrera Herrera, hizo pública su consternación:
“La Arquidiócesis de Guayaquil se une en oración por el eterno descanso de su alma y expresa su solidaridad, afecto y cariño a la familia redentorista, a sus familiares y amigos. Descanse en paz.”
Hasta el momento, las autoridades locales y peritos de construcción no han emitido un informe oficial que precise las causas técnicas o la falta de mantenimiento estructural que provocaron el desprendimiento de la pesada cruz.




