El Papa León XIV y el Colegio de Cardenales manifestaron públicamente su cercanía y solidaridad con el pueblo de Venezuela, tras el doble sismo que sacudió al país sudamericano el pasado miércoles 24 de junio
Durante el cierre del consistorio cardenalicio en el Vaticano, el Pontífice anunció además el envío de una primera partida de asistencia económica para los damnificados.
Un llamado a la solidaridad internacional
Al concluir las reuniones bilaterales de la Iglesia este sábado, el Santo Padre dirigió un mensaje explícito de apoyo a la nación afectada, que actualmente enfrenta una de sus peores crisis naturales recientes.
“Deseo expresar nuestra cercanía, la mía y la de todo el Colegio Cardenalicio, al pueblo de Venezuela, gravemente afectado por el reciente y violento terremoto”, declaró el Papa León XIV durante su discurso de clausura.
El Obispo de Roma aseguró que la Iglesia mantiene jornadas de oración por las víctimas mortales, sus familiares y los miles de afectados. Asimismo, hizo un llamado formal para que la comunidad internacional active de manera urgente mecanismos de cooperación y apoyo con el país caribeño, al tiempo que reconoció la labor de los cuerpos de rescate que trabajan en las zonas de desastre.
Como primera acción concreta de respuesta, el Vaticano confirmó el envío de 100.000 euros destinados a la ayuda humanitaria inmediata en las regiones más golpeadas.
Balance de víctimas y daños materiales
Los sismos, de magnitudes 7.2 y 7.5, ocurrieron de forma consecutiva después de las 18:00 horas (hora local) del pasado miércoles, teniendo como epicentro y zonas de mayor impacto la capital, Caracas, y el estado costero de La Guaira.
De acuerdo con los reportes oficiales preliminares ofrecidos por las autoridades locales, la situación actual presenta un panorama complejo:
Víctimas fatales: Se registran al menos 1.420 fallecidos confirmados.
Heridos: Las autoridades sanitarias reportan más de 3.200 personas lesionadas.
Infraestructura: Múltiples edificaciones civiles y residenciales colapsaron por completo.
Desaparecidos: Los equipos de emergencia continúan las labores de remoción de escombros contrarreloj, estimando que aún quedan miles de personas atrapadas.
Movilización de la Iglesia civil y misionera
Ante la magnitud de la catástrofe, las instituciones benéficas de la Iglesia Católica activaron de inmediato sus protocolos de emergencia. Organizaciones como Cáritas Venezuela y la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), en coordinación con diversas ONGs y la sociedad civil, lideran actualmente el acopio y la distribución de alimentos, medicamentos y refugio temporal para las miles de familias que perdieron sus hogares.




