Bajo el lema «Basta ya. Ceuta no se rinde», los ciudadanos han sido convocados a la Plaza de la Constitución para exigir soluciones urgentes e implicación a las instituciones mientras el Gobierno de vacaciones todo lo ve bien
La tensión que atraviesa la Ciudad Autónoma desde finales de julio ha terminado por catalizar una respuesta social sin precedentes. Este domingo, las distintas comunidades religiosas de Ceuta han convocado a la ciudadanía a una concentración cívica y pacífica en la céntrica Plaza de la Constitución para alzar la voz contra la grave crisis migratoria que padece la región.
El encuentro busca convertirse en un punto de inflexión. La consigna compartida por los organizadores es clara: exigir el respeto, la atención y el compromiso institucional que la ciudad considera que se le adeuda.
«Trae tu bandera de Ceuta, de España o de la Unión Europea y acompáñanos. Porque Ceuta no se rinde», señala el llamamiento difundido por los convocantes.
Un frente común sin color político
La iniciativa cuenta con el respaldo explícito del Ejecutivo local. El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas, ha insistido en el carácter transversal del acto, subrayando que no se trata de una protesta partidista, sino de una manifestación de la sociedad civil en su conjunto.
El objetivo: Transmitir un mensaje sólido, con una sola voz y al margen de siglas políticas.
La clave: Exhibir una unidad ciudadana férrea ante una situación que consideran límite.
«La unidad de los ceutíes es fundamental. No es una concentración de un partido, sino para poner de manifiesto que Ceuta no se rinde», recalcó Vivas durante su intervención para apoyar la convocatoria.
Lectura de un manifiesto conjunto
El acto central de la jornada incluye la lectura de un manifiesto redactado de forma conjunta por los representantes de las distintas confesiones religiosas de la ciudad. En el texto, las comunidades expresan su profunda preocupación por el deterioro de la situación tras los últimos acontecimientos migratorios y apelan a la cohesión social como la principal herramienta para superar el momento presente.




