La Basílica de Santa María la Mayor ofrecerá a partir del próximo 15 de octubre una experiencia inédita a peregrinos y visitantes más próxima que nunca
La Santa Cuna, emblemática reliquia vinculada a la Natividad de Cristo, será reubicada de forma provisional en una capilla lateral del templo para permitir su veneración a corta distancia mientras se acomete la modernización de su emplazamiento habitual.
El histórico relicario —obra del orfebre Giuseppe Valadier concebida a inicios del siglo XIX— abandonará temporalmente la monumental Confessio situada bajo el Altar Papal. Durante varias semanas se exhibirá junto a la Capilla Sixtina de la nave derecha, un espacio significativamente más accesible que permitirá contemplar de cerca las cinco piezas de madera de sicomoro atribuidas al pesebre de Belén.
Conservación con tecnología punta y arte sacro
El traslado responde a una intervención técnica de calado. La estructura interior de madera que custodiaba las piezas será sustituida por una nueva teca de alta tecnología equipada con control microclimático, sistemas de estabilidad y medidas de seguridad actualizadas.
La obra se completará con una mejora estética en la hornacina original de la Confessio: se instalará un mosaico de fondo en tonos azules con esmaltes vítreos y teselas doradas diseñado para evocar el cielo nocturno de Belén. Los trabajos estarán dirigidos por la Dirección de Museos del Vaticano y ejecutados por el taller especializado Progetto Arte Poli.
Regreso triunfal para la Navidad
La devoción por esta reliquia se remonta al año 644, cuando fue entregada al papa Teodoro I por el patriarca san Sofronio de Jerusalén, otorgando a Santa María la Mayor el título histórico de «Belén de Occidente».
La ubicación provisional ofrecerá además un simbolismo especial: la reliquia dialogará visualmente con la pintura de la Anunciación de Pompeo Batoni. Este recorrido excepcional concluirá el 24 de diciembre, cuando la Santa Cuna regrese solemnemente al Altar Papal para presidir los actos de la Natividad antes de volver definitivamente a su emplazamiento renovado tras la festividad de la Epifanía.




