La institución milenaria inaugura en Roma su primera sede de formación desde el siglo XVIII con cuatro ingresantes que inician su camino religioso
ROMA — La Soberana y Militar Orden de Malta ha marcado un hito en su historia reciente con la apertura de su primer noviciado desde mediados del siglo XVIII. La nueva sede, ubicada en la capital italiana, acogió el pasado 13 de octubre —coincidiendo con la festividad del Beato Gerardo, fundador de la institución— la ceremonia de vestición e ingreso de cuatro nuevos integrantes, entre los que se encuentran dos españoles.
Durante el acto litúrgico, recibieron el hábito religioso e iniciaron formalmente sus estudios Francesco Brenni (Suiza), Daniel Johnson (Estados Unidos), Diego Merry del Val (España) y Albert Sánchez (España).
Respaldado por el Pontífice
Con motivo de esta reapertura histórica, el Papa envió una carta a los miembros de la Orden a través del cardenal patrono Gianfranco Ghirlanda, S.J., en la que calificó el acontecimiento como «un momento especialmente importante en el proceso de renovación espiritual de la Orden». En su mensaje, animó a los jóvenes a disponerse a «dejarlo todo y seguir únicamente a Jesús» al servicio de la fe y de los más necesitados.
Por su parte, el Gran Maestre Frey John Dunlap expresó públicamente su gratitud hacia el Santo Padre por su bendición y cercanía con la institución en esta nueva etapa.
Sede compartida en Roma
La ceremonia de inauguración contó con una misa concelebrada por destacadas figuras eclesiásticas, entre ellas el cardenal Ghirlanda; el cardenal Silvano Tomasi, antiguo delegado especial pontificio; monseñor Luis Cuna-Ramos, prelado de la Orden; y el padre Robert McCulloch, designado como maestro de novicios.
La Casa del Noviciado ha quedado instalada dentro de la Curia Generalicia de los Fatebenefratelli, en el barrio romano de Gianicolense, cerca de la Villa Doria Pamphilj. De este modo, la Orden de Malta compartirá espacio con la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, entidad con la que mantiene una vocación y carisma de asistencia sanitaria y social afín.
El cuidado y formación de los nuevos novicios estará a cargo del padre Robert McCulloch, miembro de la Sociedad Misionera de San Columbano, quien aporta una dilatada experiencia tras haber ejercido labores misioneras durante más de tres décadas en Pakistán y desempeñado diversos cargos formativos en seminarios mayores.




