En un emotivo acto de comunión eclesial y fe viva, la Real Basílica de la Virgen de los Desamparados reza en una jornada especial de oración centrada en el rezo del Santo Rosario y la Adoración Eucarística
La ceremonia estuvo presidida por el arzobispo de Valencia, Mons. Enrique Benavent, quien junto a numerosos fieles eleva sus plegarias por la salud del Papa León XIV ante su próxima intervención quirúrgica.
La Iglesia como familia: Oración por el Pastor Supremo
La cita litúrgica puso de manifiesto el sentido más profundo de la Iglesia entendida como una gran familia que se apoya en momentos de prueba. Ante la delicada situación de salud del Santo Padre, la comunidad diocesana se ha congregado para interceder por quien guía y apacienta al pueblo de Dios.
«Pedimos al Señor que le conceda la fortaleza física y espiritual necesaria en estos momentos, así como una pronta y completa recuperación. Ponemos también su vida bajo el manto de María, Nuestra Madre de los Desamparados, para que lo cuide con la ternura y protección que solo una madre puede brindar.»
Un puente de fe a través del silencio y la oración
El rezo de cada Avemaría y los profundos instantes de silencio contemplativo ante el Santísimo Sacramento se transformaron en una ofrenda viva de toda la comunidad eclesial hacia el Pontífice. La jornada no solo reflejó el afecto filial hacia el Vicario de Cristo, sino también la confianza plena en el poder de la oración comunitaria.
Elementos de la Jornada Propósito y Significado Espiritual
Rezo del Santo Rosario Encomendar la salud del Papa a la intercesión de la Virgen María.
Adoración Eucarística Ofrecer momentos de silencio y contemplación a los pies de Cristo.
Presidencia del Arzobispo Signo de unidad diocesana con la Sede de Pedro.
Con este acto, la diócesis reitera su compromiso de acompañar al Papa León XIV en todo momento, recordando que la fe vivida en comunidad sostiene y fortalece a la Iglesia en sus momentos de mayor necesidad.













