Renunció a un trono, vistió el hábito en secreto y sus restos terminaron en la Seo valenciana como fianza por una deuda de guerra. Conoce la fascinante historia de San Luis de Anjou.
-Su cuerpo reposa en la Catedral de Valencia. Las reliquias del religioso franciscano que fue obispo de Toulouse se veneran en una capilla desde 1424
Nacido en 1274 en el seno de la realeza como hijo del rey de Nápoles y sobrino de San Luis de Francia, Luis de Anjou-Sicilia parecía destinado al poder. Sin embargo, tras pasar siete años preso en Barcelona en lugar de su padre, su vida tomó un rumbo radical: renunció al trono para seguir los pasos de San Francisco de Asís.
1296: Se ordena sacerdote y toma el hábito franciscano en secreto, siendo nombrado Obispo de Toulouse.
1297: Revela su vocación y se traslada al convento de París.
1298: Muere prematuramente a los 23 años a causa de unas fiebres.
Pese a su corta vida, su entrega a la caridad, la humildad y el desapego marcaron a la época, extendiendo su devoción rápidamente por Europa y, más tarde, por América (donde hoy da nombre a ciudades como San Luis Obispo en California, EE. UU.).
¿Cómo llegaron sus reliquias a Valencia?
La presencia del santo en tierras valencianas se debe a un peculiar episodio histórico protagonizado por Alfonso V el Magnánimo.
En 1424, tras ocupar la ciudad francesa de Marsella, el rey de Aragón recogió el cuerpo incorrupto del santo y lo entregó a la Catedral y a los jurados de Valencia. ¿El motivo? Servir como aval o depósito para saldar una deuda de 15.000 florines prestados para armar su flota naval.
«Desde el siglo XV al XVIII, uno de los canónigos de la Catedral tenía la función exclusiva de custodiar las reliquias de San Luis Obispo, guardadas bajo llave en un espacio distinguido del relicario.»
Devoción en la capital del Turia
Aunque la festividad litúrgica oficial es el 19 de agosto, la veneración al santo sigue muy viva en la ciudad:
En la Catedral: Sus restos reposan en una capilla dedicada donde se veneran desde hace 600 años.
En el barrio de Campanar: La parroquia de San Luis Obispo (que posee una reliquia del titular) traslada su fiesta patronal al mes de noviembre para fomentar una mayor participación de los vecinos y feligreses.



