Una multitudinaria Eucaristía en la Plaza de la Virgen preludia la clausura del III Año Jubilar Eucarístico, destacando el valor de la sagrada reliquia como motor de caridad e integración social
VALENCIA — La ciudad de Valencia ha realizado el hito final de su III Año Jubilar Eucarístico con el Santo Cáliz como indiscutible epicentro de la vida diocesana y cultural. Como preludio a la clausura oficial del jubileo, la Plaza de la Virgen acogió una multitudinaria Eucaristía de campaña y una Vigilia extraordinaria presididas por el Arzobispo de Valencia, Mons. Enrique Benavent, en un acto caracterizado por la presencia excepcional de la Custodia procesional de la Catedral.
El Santo Cáliz: Fuente de caridad y compromiso social
Durante la homilía, el Arzobispo destacó cómo la veneración del Santo Cáliz no representa solo un acto de devoción tradicional, sino un impulso activo hacia la solidaridad y el amor al prójimo. Mons. Benavent instó a los fieles a reflexionar sobre las realidades más vulnerables de la sociedad moderna a la luz del misterio eucarístico.
“El Santo Cáliz y el misterio eucarístico que rodea a esta reliquia deben alimentar la caridad en el corazón de los creyentes. Este Año Jubilar debe despertar y producir abundantes frutos hacia los migrantes, los pobres, las personas ancianas y quienes viven en la soledad”, afirmó el prelado.
El arzobispo enfatizó que la vida cristiana inspirada por el mensaje de la sagrada copa se basa en un «dinamismo positivo» que va mucho más allá de cumplir prohibiciones morales, invitando a poner el bien común y la fraternidad por encima de los intereses individuales.
Un despliegue de fe sin precedentes en el centro histórico
La cita congregó a más de 2.000 personas en la Plaza de la Virgen, contando con la representación de autoridades locales, cofradías, instituciones religiosas y entidades vinculadas al Santo Cáliz. Por su parte, el presidente de la Cofradía del Santo Cáliz, José-Leto Melero Crespo, recalcó durante la apertura que este cierre jubilar no debe marcar «un punto final», sino un renovado impulso para la comunión y el servicio a la comunidad.
La dimensión social de la jornada se tradujo de forma concreta en la destinación de todas las colectas de la celebración a las obras asistenciales de la Basílica de la Virgen de los Desamparados.
La solemnidad de la ceremonia estuvo acompañada musicalmente por la Escolanía de la Virgen y el Cor de la Mare de Déu. Tras la misa, una procesión extraordinaria con la Custodia monumental recorrió las principales calles del centro histórico antes de dar paso a una vigilia nocturna de adoración en la Catedral, animada por los jóvenes del movimiento Juniors.
Cuenta atrás para la gran cita en el Altar Mayor

El broche de oro a este periodo jubilar tendrá lugar el jueves 29 de octubre a las 19:00 horas en la Catedral de Valencia. En una ceremonia de carácter excepcional, la reliquia original del Santo Cáliz abandonará su capilla habitual para presidir el Altar Mayor durante la Solemne Misa de clausura.
Durante la liturgia se hará entrega además de réplicas de la sagrada copa a aquellas parroquias que han destacado por su labor y participación a lo largo de este año jubilar, consolidando el legado cultural y espiritual de la reliquia en la diócesis.













