Realizado en Málaga, organizado por Acción Católica General. Viaje organizado por Acción Católica General de Valencia
-Más de 1.200 doscientos laicos participan en Málaga en el Encuentro Nacional de Laicos de Parroquia organizado por Acción Católica General
-Treinta y ocho participantes de Valencia, acompañados por el Obispo auxiliar Mons. Fernando Ramón y el Vicario de Evangelización Melchor Seguí, participan en este encuentro nacional bajo el lema «Compartiendo caminos, acompañando esperanzas»
Málaga ha acogido el Encuentro Nacional de Laicos de Parroquia, organizado por Acción Católica General (ACG), que reúne a más de 1.200 participantes procedentes de 50 diócesis españolas. El encuentro, celebrado del 24 al 26 de julio bajo el lema «Compartiendo caminos, compartiendo esperanzas», ha estado precedido por la V Asamblea General de Acción Católica General.
Entre los participantes se encontraba una treintena de miembros de la ACG de Valencia, acompañados por el obispo auxiliar, Mons. Fernando Ramón, y el vicario de Evangelización, Melchor Seguí.
El acto de apertura contó con la presencia de autoridades civiles y eclesiales. El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre Prados, dio la bienvenida a los participantes, mientras que el obispo de Málaga, Mons. José Antonio Satué, animó a vivir el encuentro como una oportunidad de crecimiento en la fe y en la vida comunitaria. La presentación de las distintas diócesis, con sus trajes regionales, puso de manifiesto la diversidad y riqueza de la Iglesia en España.
Uno de los momentos centrales fue la celebración de la Eucaristía en el polideportivo, presidida por el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, y concelebrada por el Obispo Auxiliar de Valencia Fernando Ramón, el Obispo Emérito valenciano Jesús Catalá junto a otros obispos y más de 60 sacerdotes y varios diáconos. Durante la homilía, puso el acento en la importancia del ministerio laical en la Iglesia y en la sociedad actual. Destacó cómo la Acción Católica General está llamada a ser una verdadera escuela de cristianos comprometidos, capaces de vivir su fe en medio del mundo y de dar testimonio en los distintos ámbitos de la vida cotidiana.

Mons. Argüello, en el Encuentro
El trabajo por sectores ocupó buena parte del encuentro, con talleres dirigidos a niños, jóvenes y adultos. Estos espacios permitieron compartir experiencias y profundizar en el acompañamiento en la vocación laical, la presencia de los cristianos en la vida pública, en las parroquias y la experiencia de los Equipos de Vida.
Entre los momentos destacados estuvo el encuentro de los jóvenes con el obispo de Málaga, José Antonio Satué, que escuchó sus inquietudes sobre cómo vivir la fe en una sociedad secularizada, afrontar las dudas o ser testigos del Evangelio entre sus amigos.
El diálogo generó también un encuentro intergeneracional con la participación progresiva de numerosos adultos.
La convivencia tuvo también un espacio especial en la cena de productos típicos, en la que cada diócesis compartió alimentos y tradiciones de sus lugares de origen. A pesar de que el viento impidió celebrar la espetada prevista por la Diócesis de Málaga, la velada se desarrolló en un ambiente festivo y fraterno.
La jornada del sábado comenzó con la celebración de la Eucaristía en distintas parroquias y lugares de alojamiento, con motivo de la festividad de Santiago Apóstol, patrón de España. El día transcurrió con talleres sobre el acompañamiento en las parroquias y los Equipos de Vida, concluyendo con una vigilia en la Plaza del Santuario de la Victoria, en la que los testimonios y la adoración al Santísimo permitieron poner ante Jesús la vida de las parroquias y la misión evangelizadora, para terminar la velada con música y convivencia, fortaleciendo los lazos de fraternidad entre los participantes.
El encuentro finalizó el domingo en la S.I. Catedral Basílica de la Encarnación de Málaga con la Eucaristía de clausura y envío presidida por el Obispo de Málaga Mons. Satué quien destacó que “apostar por la Acción Católica en la Parroquia y en la Diócesis significa tomar decisiones a veces dolorosas para dedicar nuestros mejores esfuerzos en la misión de «Compartir caminos y acompañar esperanzas»». Y que “apostar por la misión significa renunciar a la obsesión por los números, al afán de quedar bien, la búsqueda de influencia, para abrazar decididamente, aunque a veces pueda parecer inútil, el estilo de vida del Evangelio, la humildad, la verdad y la compasión, especialmente hacia las personas más vulnerables. Apostar es el paso más difícil, el más comprometido y el más decisivo”.
Tras estos días de oración, formación y convivencia, los cerca de 1200 laicos regresaron a sus respectivas diócesis llamados a llevar consigo lo vivido en Málaga y a continuar, desde sus parroquias y comunidades, la misión de anunciar el Evangelio y construir una Iglesia viva y misionera.









