Cada 10 de agosto, coincidiendo con San Lorenzo, los campaneros de la Catedral aprietan a mano los yugos de madera de sus 11 bronces en una ceremonia que aúna precisión física, simbolismo y conservación patrimonial
La torre campanario del Micalet, uno de los grandes símbolos arquitectónicos e históricos de Valencia, vuelve a ser escenario este 10 de agosto de una de sus tradiciones más singulares de origen medieval: el «repret de les campanes». Lejos de tratarse de una simple labor rutinaria, este mantenimiento anual representa un ritual cargado de valor histórico que ha sido transmitido de generación en generación entre los campaneros de la Catedral.

El procedimiento, que arranca habitualmente a las 18:00 horas, consiste en revisar y reajustar minuciosamente los tornillos de los yugos de madera (truges) que sostienen cada una de las campanas de la torre. El trabajo se desarrolla en la propia sala de campanas y sigue un estricto orden jerárquico, comenzando por las piezas más pequeñas y avanzando progresivamente hasta los bronces de mayor volumen.
La física del calor de San Lorenzo
La elección del 10 de agosto, festividad de San Lorenzo, no es casual ni puramente litúrgica. Según la sabiduría popular e histórica, este día marcaba la jornada más calurosa del año. Las elevadas temperaturas provocan la máxima dilatación térmica de los herrajes y tornillos que fijan los bronces a las estructuras de madera.
Aprovechando esa expansión metálica al límite, los artesanos logran apretar las fijaciones con la mayor firmeza posible. Una vez que el metal se enfría y contrae, la sujeción queda blindada para el resto del año, garantizando la seguridad y estabilidad del conjunto sonoro.
De los 300 kilos a «La María»: un proceso de una hora
Durante aproximadamente 60 minutos, la asociación de Campaners de la Catedral de Valencia interviene sobre un total de 11 campanas cuyos pesos oscilan entre los 300 y los casi 2.000 kilogramos.
El punto culminante de la jornada llega con el ajuste de «La María», la campana mayor del conjunto. Debido al mantenimiento constante, sus tornillos apenas admiten mayor presión; sin embargo, al finalizar el trabajo, «La María» es volteada a mano para hacer resonar su toque por toda la ciudad, señalando a la ciudadanía que la revisión ha concluido con éxito.
Más que mantenimiento: la custodia del patrimonio gótico
Desde la asociación de Campaners recuerdan que el repret trasciende lo puramente funcional. Constituye un recordatorio público de que el patrimonio histórico no solo debe ser contemplado o utilizado, sino conservado activamente para garantizar su pervivencia.
Cabe destacar que el Micalet ostenta la mayor colección de campanas góticas de toda España. Entre ellas sobresale «Caterina», una joya monumental con más de 700 años de historia que se sitúa como la campana más antigua en activo de toda la Comunitat Valenciana.
Claves del «repret» de las campanas
Evento: Repret de les campanes (Ajuste y mantenimiento tradicional).
Lugar: Sala de campanas de la Torre del Micalet (Catedral de Valencia).
Fecha y hora: 10 de agosto (San Lorenzo), a partir de las 18:00 h.
Patrimonio en juego: 11 campanas (de 300 a 2.000 kg).
Elemento destacado: Campana «Caterina» (siglo XIV, la más antigua de la Comunitat Valenciana).
Cierre del ritual: Volteo manual de «La María» tras completar el ajuste.
Organiza: Campaners de la Catedral de Valencia (campaners.com).




