Desde la ventana del Palacio Apostólico, el Pontífice agradeció a los miles de fieles que rezaron por su salud y anunció que retomará gradualmente su agenda tras ser intervenido quirúrgicamente de un tumor pulmonar, de esta manera, reaparece para poco a poco volver a la rutina
CIUDAD DEL VATICANO — Tras recibir el alta médica del Policlínico Agostino Gemelli de Roma, el Papa León XIV reapareció este domingo ante más de 15.000 fieles congregados en la Plaza de San Pedro para la rezo del tradicional Ángelus. En un ambiente emotivo y marcado por constantes aplausos, el Pontífice dirigió unas palabras de profundo agradecimiento por las muestras de afecto y las oraciones recibidas durante su internamiento.
“Deseo agradecer a todos los que en estos días han orado por mí. Realmente he sentido su apoyo. ¡Gracias!”, expresó el Santo Padre asomado a la ventana del Palacio Apostólico.
Agradecimiento al personal sanitario y reflexión sobre la enfermedad
El Pontífice había sido intervenido el pasado martes para la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho, tras diagnosticársele un adenocarcinoma. Ya dado de alta y en fase de recuperación, dedicó palabras de gratitud al equipo médico, enfermeros y a todo el personal del Policlínico Gemelli por la atención brindada.
Asimismo, León XIV compartió una reflexión personal sobre el impacto humano de su convalecencia, asegurando que esta experiencia le ha permitido empatizar aún más con quienes sufren problemas de salud:
“Esta experiencia me ha hecho sentir de manera especial la cercanía con quienes atraviesan una enfermedad o una situación de discapacidad”, manifestó ante la multitud de peregrinos, familias y religiosos que llenaban el hemiciclo de Bernini.
Retorno gradual a sus actividades
Respecto a su agenda institucional y pastoral, el Santo Padre transmitió tranquilidad a la comunidad internacional, señalando que iniciará una reincorporación paulatina a sus compromisos oficiales a medida que avance su recuperación.
“Una vez superada esta delicada fase, ahora retomaré gradualmente mis actividades, siempre con la ayuda de Dios y de sus oraciones”, confirmó.
Llamado a vivir «sin concesiones»
Durante la reflexión previa al Ángelus, la primera que pronuncia desde el Palacio Apostólico tras su estancia hospitalaria, el Papa exhortó a los creyentes a mantener una vida guiada por principios éticos y espirituales sólidos, instando a «vivir sin concesiones» y a «anteponer ante todo el Reino de Dios», alejándose de las malas ambiciones e intereses injustos.
El encuentro concluyó con una última ovación por parte de los asistentes, mientras el Pontífice permaneció unos instantes sonriendo y saludando desde la ventana antes de despedirse deseando a todos un «buen domingo».



