La Santa Sede destina fondos urgentes a Cáritas Nepal mientras el número de víctimas supera los 630 muertos y se busca a miles de desaparecidos

El Papa León XIV ha dispuesto el envío de una primera contribución económica de emergencia a Nepal tras las graves inundaciones y avalanchas que han azolado las regiones cercanas a la frontera con el Tíbet. El auxilio financiero, gestionado a través del Dicasterio para el Servicio de la Caridad y en coordinación con la Nunciatura Apostólica local, se ha destinado directamente a Cáritas Nepal para sostener las labores de rescate y cobertura de necesidades primarias.
La emergencia humanitaria en el país asiático continúa en aumento. Según los balances más recientes, el desastre natural deja un saldo de más de 630 personas fallecidas y cerca de 3.000 desaparecidos, entre los que se contabilizan más de 500 ciudadanos extranjeros. Las operaciones de socorro avanzan a contrarreloj; el ejército nepalí despliega esfuerzos críticos para rescatar a un centenar de personas atrapadas en el túnel de una central hidroeléctrica en una de las zonas más castigadas.
Respuesta inmediata y solidaridad internacional
El auxilio enviado por el Santo Padre busca financiar alimentos, artículos de primera necesidad y refugios de acogida para las miles de familias que lo han perdido todo. El arzobispo Luis Marín de San Martín, prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, ha calificado la aportación como «un signo rápido y concreto para transmitir la cercanía y la ternura del Santo Padre a los más vulnerables». Esta medida sigue al mensaje de condolencias transmitido previamente por la Santa Sede a las autoridades y afectados en el país.
A la iniciativa del Vaticano se ha sumado la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), que ha anunciado la movilización de 500.000 euros procedentes del fondo del 8 por mil para atender esta crisis y otros desastres recientes en Colombia, Perú e Indonesia. El cardenal Matteo Zuppi, presidente de la CEI, ha subrayado que «el sufrimiento de quienes viven lejos nos llama a la responsabilidad», haciendo un llamamiento a la fraternidad internacional en medio de la tragedia.
Mientras las labores de asistencia se intensifican sobre el terreno bajo la dirección del Vicariato Apostólico y Cáritas Nepal, los equipos de emergencia continúan trabajando en condiciones extremas para atender a la población damnificada.



