Los obispos españoles celebran el Mundial y ensalzan la fe de Luis de la Fuente
La Conferencia Episcopal y diversos arzobispos felicitan a la Selección tras la histórica victoria en Nueva York, destacando la naturalidad religiosa del entrenador y los jugadores.
La Conferencia Episcopal Española (CEE) se ha sumado a las celebraciones nacionales tras el histórico triunfo de la Selección Española de Fútbol en el Mundial de 2026. A través de un comunicado emitido por la Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales, la Iglesia española calificó el encuentro disputado en Nueva York como «el partido de nuestras vidas».
«¡Campeones! Es la segunda estrella, será recordado por siempre«, manifestaron los obispos a través de sus canales oficiales, en un mensaje coordinado por el departamento que preside el obispo de Cartagena, José Manuel Lorca Planes.
El factor de la fe en el vestuario
Más allá del éxito deportivo, la felicitación de la CEE ha querido poner el foco en la figura del seleccionador nacional, Luis de la Fuente, cuya fe católica ha sido una constante visible a lo largo del torneo. Los obispos acompañaron su mensaje con una imagen del técnico y una de sus reflexiones más compartidas:
«Vivir mi fe con coherencia me da seguridad para tomar decisiones en el fútbol y en la vida».
Reacciones en el episcopado
La victoria de «La Roja» provocó también una cascada de reacciones individuales entre la jerarquía eclesiástica en las redes sociales:
José Ángel Saiz Meneses (Arzobispo de Sevilla): Felicitó al equipo por ganar «brillantemente» el campeonato y agradeció el espectáculo brindado. Asimismo, hizo una mención especial a De la Fuente y a varios internacionales «por vivir y manifestar su fe con naturalidad y sin complejos».
José María Gil Tamayo (Arzobispo de Granada): Celebró el título con un explícito «Lo conseguimos. ¡¡¡A Dios Gracias!!!», acompañando su publicación con una fotografía del delantero Ferrán Torres, autor del gol definitivo que valió el campeonato.
El triunfo de la selección no solo deja una huella deportiva en el país, sino que ha servido para que la Iglesia reivindique la normalización de las creencias religiosas en el deporte de alta competición.




