La archidiócesis culminará este tiempo de gracia el próximo 24 de octubre con una misa al aire libre en la plaza de la Virgen y un maratón de adoración nocturna en la Catedral
Un colofón de fe en el corazón de la ciudad
Tras meses de peregrinaciones y celebraciones, la archidiócesis de Valencia ya tiene fecha para el broche de oro de su III Año Jubilar Eucarístico. El próximo 24 de octubre, la emblemática plaza de la Virgen se convertirá en el epicentro de una gran Vigilia Eucarística diocesana concebida como un acto masivo de comunión y unidad.
El evento busca reunir a miles de fieles, parroquias y comunidades eclesiales en una jornada de celebración compartida antes de cerrar oficialmente este periodo jubilar.
«Con gozo y gratitud, nos acercamos al momento de clausura de este tiempo de gracia que hemos vivido en torno al misterio de la Eucaristía, fuente y culmen de nuestra vida cristiana», destaca el Vicario de Evangelización, Melchor Seguí.
Agenda del 24 de octubre: de la plaza al altar
La jornada de clausura ha diseñado un itinerario litúrgico pensado para facilitar la participación ciudadana a lo largo de la tarde y la noche:
17:30 h — Eucaristía exterior: Celebración solemne en la plaza de la Virgen abierta a toda la ciudadanía.
A continuación — Procesión eucarística: Recorrido solemne desde la plaza hasta el interior de la Catedral.
Hasta las 00:00 h — Adoración continuada: La Catedral mantendrá sus puertas abiertas para la oración personal y comunitaria, concluyendo a medianoche con la reserva solemne.
Desde la vicaría animan a las comunidades a reservar la fecha y a movilizar a los fieles, a la espera de que en septiembre se presente el cartel oficial y los detalles organizativos finales.
Valencia, Ciudad Santa cada cinco años
Este III Año Jubilar arrancó el 30 de octubre de 2025 de la mano del arzobispo de Valencia, monseñor Enrique Benavent. Desde el inicio de 2026, la Catedral ha registrado un goteo incesante de peregrinos y grupos llegados para venerar la sagrada reliquia.
La tradición jubilar de la ciudad se remonta a 2014, cuando el papa Francisco concedió oficialmente a Valencia la condición de Ciudad Santa, otorgándole la celebración de un Año Santo Eucarístico cada cinco años. El objetivo central de esta concesión sigue siendo reactivar la devoción a la reliquia y fortalecer el vínculo de los creyentes con el sacramento de la Eucaristía.




