El instrumento, procedente de Alemania, ha sido sufragado íntegramente por aportaciones particulares
Con una gran participación popular, el órgano de la parroquia de Albuixech ha sido bendecido por monseñor Enrique Benavent, arzobispo de Valencia. El instrumento, procedente de la Friedenskirche de Bottrop (Alemania), ha sido sufragado íntegramente por aportaciones particulares, sin ayudas oficiales municipales.
La celebración incluyó una misa de acción de gracias y un concierto inaugural de órgano. La eucaristía, presidida por el arzobispo, fue concelebrada por el párroco Miguel Mateu, el organista de la Catedral Antonio Andrés y el sacerdote Vicente López Cerezo. En su homilía, el Arzobispo destacó la importancia de la música en la liturgia y subrayó el papel del órgano como instrumento principal de las celebraciones de la Iglesia católica.
El veterano coro parroquial, fundado por María Pilar Ruiz Bueno, interpretó diversos cantos religiosos populares durante la misa, mientras que el nuevo órgano fue pulsado por José David Asensi Cuadrado, organista titular de la iglesia de San Agustín de Valencia y profesor de música del Seminario La Inmaculada.
Tras la celebración litúrgica, tuvo lugar un concierto inaugural a cargo del mismo organista, quien ofreció un programa centrado en el repertorio barroco, con obras de Georg Böhm y Johann Sebastian Bach, además de una pieza de Felix Mendelssohn. «La inclusión del compositor romántico se justifica por la profunda influencia barroca presente en su lenguaje musical, lo que permitió una perfecta adaptación al carácter y los timbres del nuevo instrumento», conforme apuntan desde la parroquia.
«De Böhm se interpretó el Preludio, Fuga y Postludio, obra estructurada en tres secciones contrastantes que recorren desde la energía solemne del preludio hasta la riqueza contrapuntística de la fuga y la delicadeza de los arpegios finales del postludio. A continuación, sonaron dos preludios corales de carácter pascual pertenecientes al Orgelbüchlein de Bach. El concierto concluyó con el cuarto movimiento de la Sonata I en fa menor para órgano de Mendelssohn, una obra de lenguaje plenamente romántico que, sin embargo, mantiene una notable claridad formal y profundas raíces barrocas».
La incorporación de un órgano a una parroquia «constituye siempre un motivo de profunda alegría, ya que no solo supone dotar a la liturgia de un instrumento privilegiado, sino también enriquecer la vida cultural del municipio». Con esta iniciativa, Albuixech se incorpora además al panorama organístico valenciano, «en un proyecto que merece ser elogiado», añaden.






