El Papa León XIV destaca el ejemplo de cinco mártires españoles beatificados en Estados Unidos
Durante la alocución del Ángelus en la festividad de Todos los Santos, el pontífice recordó la vocación universal a la santidad y pidió rezar por los difuntos olvidados.
CIUDAD DEL VATICANO — Con motivo de la solemnidad de Todos los Santos, el Papa León XIV ha ensalzado este domingo el testimonio de santidad y entrega de los creyentes a lo largo de la historia, haciendo una mención especial a cinco franciscanos españoles asesinados en América a finales del siglo XVI y recientemente beatificados.
Durante el rezo del Ángelus desde la plaza de San Pedro, el pontífice calificó a la multitud de santos como «el signo más hermoso y más fuerte del Reino de Dios». En su discurso, subrayó que la santidad no es un privilegio reservado a unos pocos, sino una «vocación universal» abierta a personas de todo origen, cultura y condición.
«Dios ve el bien que nosotros no vemos, conoce historias que nosotros no conocemos y llega a corazones a los que no tenemos acceso», afirmó el pontífice, destacando que la festividad tributa homenaje tanto a los santos reconocidos oficialmente por la Iglesia como a aquellos anónimos.
Homenaje a los mártires de Georgia
Tras la oración mariana, León XIV dirigió la atención de los fieles hacia la beatificación celebrada el pasado sábado 31 de octubre en Savannah (Georgia, EE. UU.). En dicho acto se reconoció el martirio de Pedro de Corpa y cuatro compañeros de la Orden de Frailes Menores, misioneros españoles asesinados en 1597 en la región de Guale tras dedicarse a la evangelización y a la defensa del matrimonio y la familia.
El Santo Padre destacó la generosidad de estos frailes, quienes «respondieron a la llamada del Señor para evangelizar a las poblaciones de América, llegando incluso a dar la vida», e invitó a pedir su intercesión por el trabajo de todos los misioneros en el mundo.
Recuerdo a los difuntos
Para concluir la jornada, León XIV animó a la comunidad católica a mantener la unidad espiritual a través de la comunión de los santos y convocó a orar de manera especial por los fallecidos durante la conmemoración de los Fieles Difuntos, con un recuerdo particular para «aquellos a quienes nadie recuerda».




