El Ayuntamiento aprueba la renovación integral del sistema de climatización del museo, sustituyendo el actual modelo por tecnología VRV de alta eficiencia energética
El Ayuntamiento de Valencia ha dado luz verde al proyecto de renovación total del sistema de climatización del Museo de la Semana Santa Marinera. La intervención, aprobada el pasado viernes por la Junta de Gobierno Local, contará con una inversión base de licitación de 617.987,89 euros (IVA incluido) y busca resolver las deficiencias del sistema actual para proteger el valioso patrimonio de los barrios marítimos.
El proyecto técnico, diseñado por el ingeniero Francisco Mora Gimeno, contempla la retirada del obsoleto sistema agua-aire y su sustitución por un moderno modelo de Volumen de Refrigerante Variable (VRV). Según explicó el portavoz municipal, Juan Carlos Caballero, este cambio tecnológico persigue un doble objetivo: mejorar las condiciones de confort para los trabajadores y visitantes, y garantizar una estabilidad térmica óptima para la conservación de las obras de arte.
Tecnología al servicio del arte
El nuevo sistema VRV destaca por su capacidad de regular automáticamente el caudal de refrigerante según las necesidades reales de cada estancia. Entre sus principales ventajas técnicas se encuentran:
Eficiencia energética: Una drástica reducción del consumo eléctrico general del edificio.
Control independiente: Capacidad de regular la temperatura por salas según la afluencia de público.
Estabilidad térmica: Prevención de oscilaciones bruscas que puedan dañar los materiales históricos.
Un contenedor de la identidad marítima
Ubicado en las instalaciones de un antiguo molino de arroz rehabilitado, el museo —que rinde homenaje a Salvador Caurín, histórico presidente de la Junta Mayor— custodia el legado artístico y religioso de las cofradías locales.
En su interior se albergan túnicas, estandartes y valiosas tallas de imagineros de la talla de Mariano Benlliure, Bernardo Morales, Carlos Román, Vicente Salvador e Inocencio Cuesta. Además, el espacio funciona como un activo centro cultural que dinamiza la vida del barrio mediante conciertos de música procesional, certámenes de bandas y conferencias durante todo el año.




