Las imágenes de Arturo Ros y el padre Aurelio serán bendecidas este domingo por el obispo emérito de Lleida en su Aniversario


Enric Roig señala que “hasta ahora, la parroquia contaba únicamente con pequeñas fotografías y distintas reliquias de los dos mártires. Los nuevos lienzos pretenden ofrecer una representación de carácter más iconográfico y, al mismo tiempo, reforzar la presencia de ambos en la vida de la comunidad parroquial»
El párroco de San Honorato añade que “queríamos que tuvieran un papel más protagonista dentro de la comunidad parroquial, como dos intercesores y dos testigos de la fe que han nacido en Vinalesa, que son hijos de la parroquia y que merecen ser venerados con dignidad», explica.
Enric Roig asegura que “las obras han sido realizadas por Ricardo González del Alba, nombre artístico de un joven estudiante de Bellas Artes en Sevilla, y pasarán a formar parte del espacio de la capilla del Santísimo junto a las reliquias que conserva la parroquia. En el caso del padre Aurelio, se conserva una reliquia «ex ossibus, mientras que de Arturo Ros la parroquia custodia una disciplina o cilicio que utilizaba».
«Una memoria que permanece viva»
El párroco señala que “la fiesta de los beatos mártires mantiene, además, un fuerte componente familiar. Cada año participan en ella los descendientes y familiares de ambos: los nietos de Arturo Ros y los sobrinos y otros familiares del padre Aurelio, que colaboran en la preparación y participan en la eucaristía y en la celebración posterior. El recuerdo de los dos mártires -señala Roig- ha dejado un poso importante en Vinalesa, especialmente entre sus familias, pero también en el conjunto de la comunidad parroquial. Su fiesta en el mes de septiembre forma parte desde hace años de la vida de la parroquia”.
Respecto a la celebración de la efeméride, Enrique Roig asegura que “especialmente vivo permanece el recuerdo de la beatificación, hace ahora 25 años. Numerosos vecinos de Vinalesa viajaron entonces hasta Roma para participar en aquella celebración, que recuerdan como un momento crucial en la vida de la comunidad parroquial del pueblo».
Un cuarto de siglo después, la bendición y entronización de los nuevos lienzos permitirá reunir en la capilla del Santísimo las imágenes y reliquias de dos hijos de Vinalesa cuyo testimonio de fe continúa presente en la memoria de la parroquia.




