Valencia adelanta su histórica Ronda de las Tunas a la Virgen de los Desamparados

La 53ª edición de este homenaje musical se celebrará el jueves 7 de mayo para evitar aglomeraciones en la semana grande de la patrona.
La ciudad se prepara para una de sus citas más pintorescas y queridas: la 53ª edición de la Ronda a la Mare de Déu. Este año, el evento llega con una novedad significativa en su calendario, ya que la organización ha decidido adelantar la fecha al jueves 7 de mayo, rompiendo con la tradición de celebrarlo tras el segundo domingo del mes.
Un cambio estratégico en el programa
El ajuste en la agenda no es casual. Según fuentes organizativas, el adelanto busca descongestionar la Plaza de la Virgen durante los días de máxima afluencia y garantizar que la ofrenda floral mantenga su protagonismo sin interferencias. Con este movimiento, se pretende equilibrar el programa de actos de la semana grande y mejorar la experiencia tanto para los participantes como para el público.
Hoja de ruta: Del Micalet a la Basílica
El despliegue de capas, cintas y panderetas seguirá un itinerario marcado por la solemnidad y el júbilo:
20:30 horas: Inicio del pasacalle conjunto a los pies del Micalet.
21:00 horas: Comienzo del acto oficial en el interior de la Basílica de la Mare de Déu dels Desamparats. Se espera la participación de entre 100 y 200 tunos, quienes subirán al altar mayor para interpretar sus piezas frente a la imagen de la patrona.
Agrupaciones participantes
El elenco de este año destaca por su diversidad, incluyendo tanto a las tunas de facultades tradicionales como a agrupaciones de veteranos y voces femeninas:
Académicas Agrupaciones de Veteranos y Especiales Medicina, Ciencias, Teleco, Peritos Cuarentuna Universitaria de Valencia, Arquitectura Técnica, Universitaria Tuna de Valencia, UPVTuna Femenina de Medicina VLC
Un origen marcado por el arte floral
La relación entre las tunas y la Virgen de los Desamparados nació de una curiosidad artística. En 1974, el artista Miguel Galbis diseñó un tapiz floral que incluía la figura de unos tunos de la Facultad de Derecho. Lo que empezó como un guiño iconográfico se transformó en una costumbre ininterrumpida que, tras sobrevivir incluso a la pausa de la pandemia en 2020, cumple más de medio siglo como pilar del folclore estudiantil valenciano.«Más que un concierto, es una expresión de devoción popular bajo el sonido de guitarras y bandurrias», señalan los cronistas locales sobre esta noche que define el espíritu universitario de la ciudad.




