La Ciudad de Valencia celebró anoche con fuegos artificiales la víspera de la Festividad del Día de la Madre

Multitud de gente como si de un día de Fallas se tratase, tal cual, se congregó para contemplar la Mascletá Aérea disparada en la Plaza del Ayuntamiento y que estaba dedicada especialmente a ellas, las madres.
Pirotecnia Zaragozana ha disparado esta noche un espectáculo pirotécnico nocturno en la Plaza del Ayuntamiento en homenaje a todas las madres para celebrar su día más especial.
De origen zaragozano y fundada en 1860 por Ángel Sanz, esta pirotecnia es conocida por sus métodos de fabricación totalmente artesanales, pasando estos de generación en generación hasta la actualidad.
Este bonito disparo, de más de 76Kg de pólvora, ha tenido como protagonista al color rosa, tiñendo el cielo de nuestra ciudad al principio del espectáculo, y llenando nuestra querida plaza de luz, color y ritmo, con los que han disfrutado todos los asistentes.
La festividad, que hunde sus raíces en la mitología griega y la tradición cristiana, fue oficializada en EE.UU. por Anna Jarvis, quien terminó repudiando su propia obra tras verla convertida en un negocio, la paradoja del Día de la Madre

Lo que hoy conocemos como una jornada de regalos, flores y cenas familiares, nació hace siglos como un rito espiritual y terminó como una batalla legal y personal de su fundadora contra el consumismo. El Día de la Madre es, posiblemente, la celebración con el origen más agridulce de la historia contemporánea.
De la Antigua Grecia al «Domingo de las Madres»
La veneración a la figura materna no es un invento moderno. Ya en la Antigua Grecia se rendían honores a Rhea, madre de los dioses del Olimpo. Los romanos continuaron la tradición con la Hilaria, tres días de ofrendas en el templo de Cibeles.
Con la expansión del cristianismo, la festividad se transformó en un tributo a la Virgen María. Sin embargo, en el siglo XVII apareció un matiz clave: el «Domingo de las Madres«.
En esta fecha, los siervos que trabajaban lejos de sus hogares recibían el día libre (con sueldo pagado) para visitar su «Iglesia Madre» —donde fueron bautizados— y, de paso, reencontrarse con sus progenitoras llevando flores y pequeños obsequios.
El impulso de dos mujeres y un final inesperado
La configuración actual del día se la debemos a dos activistas estadounidenses:
Julia Ward Howe: En 1870, organizó una manifestación pacífica dedicada a las madres víctimas de la Guerra de Secesión.
Anna Reeves Jarvis: Tras la muerte de su madre, Jarvis inició en 1908 una cruzada nacional para oficializar la fecha el segundo domingo de mayo.
Su persistencia dio frutos en 1914, cuando el presidente Woodrow Wilson firmó el decreto de oficialidad. Pero el éxito fue el inicio de la pesadilla para Jarvis. Al ver cómo floristerías y pastelerías mercantilizaban el sentimiento, Jarvis se convirtió en la mayor enemiga de la fiesta. Llegó a ser arrestada en sus protestas y, antes de morir, declaró públicamente su profundo arrepentimiento por haber impulsado la celebración.
«No creé este día para que fuera un día de lucro, sino de sentimiento». > — Anna Jarvis, impulsora del Día de la Madre.
La evolución de la fecha en España
En nuestro país, la tradición fue estrictamente religiosa hasta mediados del siglo XX. Durante años, la maternidad se celebró el 8 de diciembre, coincidiendo con la Inmaculada Concepción.
No fue hasta 1965 cuando España decidió trasladar la festividad al primer domingo de mayo. El cambio respondió a dos motivos:
Separar lo litúrgico de lo familiar: Darle una entidad propia a la figura materna.
El mes de las flores: Recuperar el valor mariano del mes de mayo, símbolo de renovación y vida.
Mientras que países como Panamá se mantienen fieles al 8 de diciembre, la mayoría del mundo occidental ha adoptado el calendario anglosajón, perpetuando una tradición que su creadora intentó borrar antes de morir.








