En un esfuerzo por mitigar los estragos del huracán Melissa y la aguda crisis que atraviesa la isla, un buque con siete contenedores de asistencia humanitaria arribó este martes al puerto de Santiago de Cuba
La carga, enviada desde Estados Unidos, será gestionada directamente por la Iglesia Católica, marcando un hito en la logística de distribución al excluir la intervención directa del régimen cubano.
Ayuda directa al oriente de la isla
El cargamento, compuesto principalmente por kits de alimentos y productos de higiene, forma parte de un paquete de asistencia de siete millones de dólares anunciado recientemente por la administración de Donald Trump. Esta entrega se suma a los tres millones enviados el pasado mes de enero, consolidando una estrategia de apoyo directo a las instituciones eclesiásticas.
Según informó Cáritas Cuba, los suministros serán trasladados a las diócesis de:
Bayamo-Manzanillo
Holguín
Santiago de Cuba
«La Iglesia Católica reafirma su compromiso de acompañar y sostener a quienes más lo necesitan en los momentos más difíciles«, declaró la entidad a través de su sitio web oficial, asegurando que la distribución se realizará con el rigor y respeto habitual hacia los beneficiarios.
Verificación en terreno
El encargado de negocios de la Embajada de EE. UU. en Cuba, Mike Hammer, se trasladó hasta el puerto santiaguero para supervisar la llegada de la carga. A través de sus redes sociales, Hammer expresó que su presencia busca verificar la logística y evaluar la posibilidad de futuros envíos destinados a «aliviar el sufrimiento del pueblo«.
Un contexto de precariedad extrema
La llegada de esta ayuda ocurre en uno de los momentos más críticos para Cuba. A la devastación causada por el meteoro se suma una parálisis energética y alimentaria sin precedentes:
Crisis de combustible: El reciente anuncio de aranceles estadounidenses a países que suministren petróleo a la isla ha agudizado la escasez.
Parálisis aérea: El régimen ha reconocido la falta de combustible para aviones comerciales, lo que ha provocado la cancelación de vuelos internacionales y un duro golpe al sector turístico.
Racionamiento severo: Ante la falta de insumos, el diario oficialista Vanguardia confirmó que la entrega de pan se limitará exclusivamente a niños menores de 13 años y adultos mayores de 65.
Mientras el gobierno cubano endurece las restricciones internas, la vía abierta a través de Cáritas se posiciona como el principal canal de alivio para las familias del oriente cubano, que enfrentan simultáneamente el hambre y las secuelas del desastre natural.




