El impacto tras la pérdida de un familiar va mucho más allá de lo emocional: para una de cada cuatro familias en España, la muerte representa un auténtico laberinto y drama financiero. Ni morirse en tranquilidad puede una persona
Con un coste medio por entierro sencillo que se sitúa en torno a los 4.000 euros, el 27 % de la población afirma que no tendría capacidad para afrontar un gasto funerario imprevisto. Si se suman a quienes se verían obligados a endeudarse o a vaciar drásticamente sus ahorros, la cifra de hogares en situación de vulnerabilidad ante este imprevisto alcanza un escalofriante 60 %.
Así lo revela el Barómetro Funos del Sector Funerario 2026, un análisis exhaustivo que pone de manifiesto la creciente preocupación social por el alto precio de despedir a los seres queridos. Datos corroborados por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) confirman que el servicio más básico ya supera con frecuencia los 3.700 euros, pudiendo escalar por encima de los 5.000 euros en grandes urbes como Madrid.
La polémica fiscal: un 21 % de IVA para un servicio esencial
Uno de los puntos más controvertidos del informe atañe a la fiscalidad. Actualmente, España gravaba los servicios funerarios con el 21 % de IVA, aplicando el tipo general como ocurre en otros 14 países de la Unión Europea, frente a los 12 Estados miembros que cuentan con tipos reducidos o exenciones.
La respuesta ciudadana es rotunda:
El 86 % de los españoles exige una rebaja o eliminación del impuesto.
Un 41 % defiende la exención total.
Solo el 5 % considera justificado mantener la tasa actual.
«Nadie debería tener que elegir una funeraria con prisa, sin precios claros y sin saber qué opciones tiene. Un funeral es un servicio esencial que ninguna familia elige contratar; su fiscalidad merece un debate urgente», señala Marc Vallhonesta, CEO y fundador de Funos.
Redefiniendo la despedida: del seguro tradicional al modelo low cost
La presión económica ha transformado las prioridades de los consumidores. Por primera vez, el factor precio (47 %) supera a la empatía o la confianza personal como el criterio determinante para elegir una funeraria.
Esta sensibilidad económica se refleja especialmente entre los jóvenes de 18 a 34 años, quienes muestran una tendencia clara hacia nuevas formas de previsión:
PREFERENCIAS POR RANGO DE EDAD (SERVICIOS LOW COST)
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18 – 34 años: ████████████████████████ 44 %
55 – 64 años: ████████████████ 29 %
> 65 años: █████████████████ 30 %
Además, el tradicional seguro de decesos (elegido por el 40 % de los encuestados) empieza a ceder terreno ante los planes funerarios flexibles, que ya son la opción preferida entre las generaciones más jóvenes para planificar y congelar costes a futuro.
Desafíos añadidos: la falta de espacios para el rito islámico
El aspecto económico no es el único obstáculo. Una investigación de la Asociación Por un Entierro Digno revela las graves carencias logísticas a las que se enfrentan las comunidades religiosas minoritarias.
44 espacios funerarios islámicos identificados en toda España.
Solo 14 de ellos cuentan con datos públicos verificables sobre su capacidad.
79 kilómetros de desplazamiento medio hasta el cementerio islámico adaptado más cercano.
Esta escasez obliga a muchas familias a incurrir en costosos traslados o procesos de repatriación que elevan el gasto anual estimado en más de 17,7 millones de euros, abriendo un debate sobre la equidad y la dignidad en los enterramientos en todo el territorio nacional.




