El ciclo musical «La luz y el sonido del Grup de Mecha» vivió ayer una de sus citas más emotivas y trascendentes en la iglesia de San Juan del Hospital de Valencia
La Coral Polifònica del Ateneu Musical i d’Ensenyament Banda Primitiva de Llíria ofreció un recital solidario cuya recaudación irá destinada íntegramente a sostener la labor del Centro Social del propio conjunto monumental.
Un viaje por el alma de la música sacra
Bajo la batuta de la directora Empar Llàcer, la formación de Llíria trazó un exquisito recorrido por la historia de la polifonía religiosa. El repertorio, cuidadosamente seleccionado, articuló un diálogo entre los grandes maestros del arte sacro: desde el rigor barroco de Johann Sebastian Bach y el equilibrio clasicista de Wolfgang Amadeus Mozart, hasta la expresividad romántica de Edward Elgar, Josef Rheinberger y el lirismo introspectivo de Gabriel Fauré.
La velada contó con el sólido acompañamiento pianístico de José Miguel Campos y la límpida interpretación de la soprano solista Celia García, cuya voz resonó bajo la arquitectura medieval del templo, creando una atmósfera de honda belleza y recogimiento espiritual entre el público asistente.
Memoria, consuelo y compromiso social
Más allá de la excelencia artística, la cita tuvo un marcado carácter conmemorativo y humano. Durante el acto se dedicaron solemnes palabras de recuerdo a las víctimas del accidente ferroviario y a los damnificados por la DANA, con motivo del segundo aniversario de la tragedia que conmocionó a la comunidad.
En un escenario donde el arte trasciende el mero espectáculo, la colaboración entre la Banda Primitiva de Llíria, el Grup de Mecha y la Iglesia de San Juan del Hospital volvió a demostrar el poder de la cultura como vehículo de esperanza, consuelo y cohesión social.
La velada convirtió la belleza acústica de la polifonía sacra en un canal directo de ayuda a los colectivos más vulnerables del Centro Social.













