Las instituciones eclesiásticas y civiles hacen un balance altamente positivo de un año que ha posicionado a la capital del Turia como un referente internacional del turismo religioso, Valencia despide su III Año Jubilar del Santo Cáliz a lo grande
Conciertos, un musical y una procesión extraordinaria marcarán la recta final de los actos conclusivos antes del cierre oficial el próximo 29 de octubre.
VALENCIA. – El Arzobispado y el Ayuntamiento de Valencia han presentado el balance y los actos conclusivos del III Año Jubilar del Santo Cáliz, un acontecimiento histórico que ha congregado a más de 550.000 personas en la Catedral desde el pasado mes de enero. La cita concluye dejando tras de sí un balance de alta participación espiritual y una estrecha colaboración interinstitucional.
Durante la presentación oficial, el obispo auxiliar de Valencia y presidente de la Comisión diocesana del Año Jubilar, Mons. Fernando Ramón, subrayó la vitalidad de esta cita:
«Ha sido un Año Jubilar muy vivo. Queremos que la reliquia del Santo Cáliz sea un referente continuo para muchas peregrinaciones y para todos aquellos cristianos que se acercan con el deseo de rezar ante el objeto que nos remite directamente a la Última Cena».
Por su parte, la concejala de Turismo e Innovación, Paula Llobet, destacó el impacto directo del jubileo en la proyección de la ciudad, asegurando que el evento «ha situado a Valencia como un destino de referencia internacional para quienes buscan conocer nuestro patrimonio, nuestra historia y nuestra cultura».
Un mapa de devoción: tres continentes y 167 delegaciones
Aunque el jubileo dio comienzo formalmente en octubre, las actividades principales se concentraron a partir de enero para no solaparse con la agenda del Vaticano. A lo largo de estos meses se han contabilizado 167 grupos de peregrinos organizados, procedentes no solo de la Comunitat Valenciana (57%) y de múltiples regiones españolas, sino también de diversos países de tres continentes.
Entre los visitantes se han registrado colectivos tan variados como cofradías de la Semana Santa, comunidades educativas, unidades militares, movimientos de familias e incluso una delegación internacional de sordos católicos de Europa.
El canónigo conservador de la catedral, Álvaro Almenar, recalcó que el atractivo de la reliquia va más allá de lo puramente religioso: «Quien viene a venerar la reliquia también compra, se aloja en un hotel y visita la ciudad. La Administración Pública se ha dado cuenta de que Valencia ya es reconocida al nivel de grandes destinos como Santiago de Compostela, Roma o Jerusalén».
Recta final de actos: cultura, música y fe en la calle
La programación de clausura arranca esta semana con una variada oferta de eventos culturales y litúrgicos dirigidos a todos los públicos:
Música clásica e inspiración sagrada: La Catedral acoge un concierto con piezas inspiradas en la reliquia, mientras que la Orquesta de Valencia ofrecerá dos actuaciones especiales con obras de Wagner, Schumann, Saint-Saëns y el estreno de una composición de David Moliner.
Teatro para toda la familia: El sábado 24 de octubre, el Teatro Olimpia albergará el musical ‘Las aventuras del Santo Grial’, a cargo del grupo Thalita Cumi.
Procesión y Vigilia Eucarística: La tarde del sábado 24, la Plaza de la Virgen acogerá una misa masiva tras la cual saldrá de forma excepcional la Custodia Mayor —que habitualmente solo procesiona en la festividad del Corpus Christi—. La jornada incluirá turnos de oración nocturna en la Catedral hasta la medianoche.
Fenómeno juvenil: La Plaza de la Reina albergará un concierto gratuito del grupo de música cristiana Hakuna, enfocado en acercar la historia del Santo Cáliz a las nuevas generaciones.
El cierre oficial del Año Jubilar tendrá lugar el jueves 29 de octubre, coincidiendo con la festividad litúrgica del Santo Cáliz, momento en el que se entregará la tradicional réplica de la reliquia a las parroquias y entidades destacadas en la labor pastoral del año.
Próxima estación: El Jubileo de 2030
A pesar de cerrar esta tercera edición, las instituciones ya tienen la vista puesta en el futuro. Dado el privilegio concedido por la Santa Sede a la diócesis valenciana para celebrar un Año Jubilar cada cinco años, los organizadores han comparado el ritmo de trabajo con la tradición festiva local.
«Con la misma mentalidad de las Fallas, donde apenas acaba una fiesta ya se piensa en la siguiente, tenemos que empezar a trabajar pronto para preparar el próximo Año Jubilar de 2030», concluyó Mons. Fernando Ramón.




