El Pontífice se recupera de forma satisfactoria en el Policlínico Gemelli de Roma tras ser intervenido de un adenocarcinoma pulmonar. Los análisis de control confirman un postoperatorio dentro de la normalidad
CIUDAD DEL VATICANO — El estado de salud del Papa León XIV evoluciona de manera favorable tras la cirugía a la que fue sometido el pasado 13 de octubre. Según el último parte médico facilitado este jueves por la Sala de Prensa de la Santa Sede, el Pontífice ha pasado una noche tranquila, se ha levantado por sus propios medios y ha tomado el desayuno con normalidad.
La nota informativa, difundida a través de los canales oficiales del Vaticano, constata la buena progresión del Santo Padre, quien permanece ingresado en la décima planta del Policlínico Gemelli de Roma tras la extirpación total de un adenocarcinoma pulmonar.
Pruebas de control y actividad cotidiana
Esta última actualización médica sigue a la emitida la tarde del 14 de octubre, en la que se detallaba que León XIV se había sometido a los exámenes de rutina postoperatorios, incluidos análisis de sangre y radiografías de tórax. Los resultados de dichas pruebas confirmaron que el proceso de recuperación cursa según lo previsto y sin complicaciones.
A pesar de su convalecencia, el Pontífice mantiene parte de su actividad espiritual. En la tarde de ayer, León XIV concelebró la Santa Misa en una capilla habilitada especialmente para él dentro del recinto hospitalario.
Se espera que la Santa Sede continúe emitiendo partes periódicos para informar sobre la evolución médica del Papa durante los próximos días.



