Las obras, impulsadas por la Fabbrica di San Pietro en el marco del 400.º aniversario de la consagración del templo, devuelven el esplendor a una de las joyas artísticas del siglo XVII


CIUDAD DEL VATICANO — La Basílica de San Pedro ha completado la restauración de los mosaicos que decoran la cúpula de la Capilla Clementina, una de las estancias más ornamentadas de la basílica vaticana. La Fabbrica di San Pietro, institución responsable del mantenimiento del templo, confirmó el fin de las obras destinadas a preservar lo que consideran «uno de los logros decorativos más significativos de la Roma de comienzos del siglo XVII».
Las labores de conservación, que se extendieron desde mayo de 2025 hasta este mes de septiembre, se centraron en una inspección preliminar de las piezas, la eliminación de polvo y capas de suciedad acumulada, la retirada de materiales incompatibles aplicados en intervenciones anteriores y el tratamiento de eflorescencias en la estructura.
Una obra de los grandes maestros del Renacimiento y Barroco
La Capilla Clementina debe su nombre al Papa Clemente VIII (1592-1605), quien encargó la obra. El diseño original fue concebido por Miguel Ángel Buonarroti, mientras que la ejecución de la cúpula corrió a cargo del arquitecto Giacomo della Porta en 1580. Años más tarde, entre 1601 y 1604, el pintor manierista italiano Cristofano Roncalli, conocido como Il Pomarancio, diseñó los célebres mosaicos hoy restaurados, entre los que destaca el escudo de armas papal y el tondo circular con el nombre del pontífice promotor.
Ubicada en el nivel superior de la basílica, esta capilla alberga bienes de alto valor histórico y religioso, como el Altar de San Gregorio Magno —lugar donde descansan los restos del santo—, el monumento al Papa Pío VII, el Altar de la Mentira y el Altar de la Transfiguración.
Coincidencia con el IV Centenario de San Pedro
La culminación de estos trabajos coincide con los preparativos para conmemorar los 400 años de la consagración de la Basílica de San Pedro, consagrada por el Papa Urbano VIII el 18 de noviembre de 1626 sobre la antigua estructura constantiniana.
Con motivo de esta efeméride, la Santa Sede ha anunciado un plan de apertura de nuevos espacios al público —incluida la terraza completa del templo— así como la puesta en marcha del sistema digital de gestión de accesos SmartPass para mejorar la experiencia de los peregrinos.




