San Nicolás celebra la Asunción de la Virgen con la tradicional bendición de albahacas y el estreno de su nueva campana papal
La comunidad parroquial de San Nicolás vivió una jornada festiva y de profunda devoción durante la Solemnidad de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María, una de las citas más relevantes del calendario litúrgico. La conmemoración de este año estuvo marcada por dos hitos de especial arraigo y valor histórico: el reparto de las tradicionales albahacas bendecidas y el primer repique de la nueva Campana Mayor del templo.
Tras la celebración de la Eucaristía, los fieles recibieron ramilletes de albahaca bendecida. Esta costumbre local evoca el aroma espiritual y la esperanza en la vida eterna, convirtiéndose en el símbolo central con el que los asistentes llevaron el mensaje de la festividad a sus hogares.
El momento de mayor emoción de la jornada se produjo en el campanario. La nueva Campana Mayor de San Nicolás resonó por primera vez integrada al conjunto de bronces de la parroquia. Este instrumento litúrgico cuenta con una relevancia particular, ya que fue bendecido directamente en Roma por el Papa León XIV el pasado 13 de mayo.
Con este emotivo vuelo inaugural, la pieza se incorpora formalmente al patrimonio sonoro del templo y acompañará a partir de ahora las solemnidades y acontecimientos de mayor relieve de la comunidad.
Claves del acontecimiento
Tradición y fe: Entrega de albahacas bendecidas al término de la misa como signo de vida eterna.
Hito histórico: Primer toque oficial de la Campana Mayor tras su llegada desde Roma.
Bendición papal: La pieza fue bendecida por el Pontífice León XIV el 13 de mayo.
Patrimonio sonoro: La campana pasa a formar parte definitiva del conjunto litúrgico de la parroquia.







