Gracias a las ayudas y la colaboración de voluntarios, la mayor parte personas mayores y jubilados
-“Los ancianos seguimos trabajando: es la forma de dar gracias a Dios por la vida”, asegura el director Antonio Benlloch
-La Biblioteca está a punto de alcanzar el millón y medio de libros enviados a diferentes países del mundo
La Biblioteca Solidaria Misionera de Valencia, que recoge libros donados, los clasifica y distribuye por países en desarrollo para sembrar la semilla de la cultura, ha enviado un nuevo contenedor con más de 48.800 libros, y centenares de mesas y sillas y material escolar e instrumentos musicales, a la Universidad Católica de Paraguay.
En total, han sido preparadas 1.703 cajas con libros, material y mesas de estudio, con un peso de 24 toneladas, para que lleguen a 13 departamentos de esta Universidad, y todo ello gracias a las ayudas económicas, donaciones que recibe la entidad, y el trabajo de una quincena de voluntarios, la mayor parte de ellos personas mayores y jubilados.
Como explica el director de la Biblioteca Solidaria Misionera, Antonio Benlloch, “los ancianos seguimos trabajando: es la forma de dar gracias a Dios por la vida”.
Precisamente, este próximo domingo se celebra la Jornada Mundial de los Abuelos y Mayores, coincidiendo con la festividad de San Joaquín y Santa Ana, abuelos maternos de Jesús, y en ella se recuerda la gran aportación de los mayores en la vida familiar y cristiana, en la transmisión de valores, de la fe y en la evangelización.
No obstante, “también contamos con la ayuda de jóvenes voluntarios de Cáritas” y colaboraciones puntuales que hacen posible que el trabajo salga adelante” .
En estos momentos, la Biblioteca Solidaria Misionera necesita la ayuda de “más voluntarios que colaboren con nosotros para poder llenar los contenedores”, trabajo que se realiza en una nave de 1.300 metros cuadrados, en Alaquàs, cedida por los Hermanos de las Escuelas Cristianas La Salle. Y también necesitan apoyo económico “porque los envíos cada vez son más costosos».
“El problema es que nos vienen libros de distintos ámbitos y áreas: familiares, de técnicos, profesores, sacerdotes, de bibliotecas enteras a veces y tenemos que seleccionarlos según la petición que nos llega. Por eso, hay que tener un grupo de expertos, y necesitamos gente que nos ayude en ese aspecto que sepa distinguir entre francés y el valenciano, por idiomas y por materias y especialidades”, añade su director. Además, “nosotros tenemos que pagar todos los gastos: electricidad, agua, seguros, el material de embalaje, etcétera, etcétera. Y por eso necesitamos una ayuda de vez en cuando, que nos envíen algo”.
«Nuestro slogan es luchar con la cultura a la pobreza, creemos que la forma mejor de luchar contra la pobreza es el libro, es la cultura y el libro es un elemento fundamental. No olvidemos que hay más de 50 millones de niños que no han visto ni un libro”, explica Antonio Benlloch.
La Biblioteca, que está a punto de alcanzar la cifra de un millón y medios de libros enviados a diferentes países, recibe libros juveniles, infantiles, de francés e inglés o de estudios eclesiásticos (Teología), fundamentalmente para universidades y seminarios.
Las personas interesadas en colaborar pueden consultar la página web padrejuan.org o llamar al 686 289 727. La entidad tiene sus sedes en Alaquàs (polígono industrial El Bovalar, calle San Martín, 26) y Valencia (calle Industria, 8).






