En un entorno cargado de historia, naturaleza y espiritualidad, los alumnos de 2º de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) pertenecientes a los Grupos del centro escolar han participado en un encuentro en el lugar donde nació San José de Calasanz
La actividad ha combinado la reflexión personal con dinámicas comunitarias orientadas a reforzar la cohesión del grupo y los valores cristianos.
La jornada ofreció un programa integral diseñado para fomentar tanto el desarrollo personal como el trabajo en equipo. A lo largo del día, los estudiantes disfrutaron de:
Paseos por la naturaleza: Recorridos por el entorno natural de la zona que sirvieron como espacio de desconexión y contacto con el medio ambiente.
Juegos y dinámicas de grupo: Actividades formativas y lúdicas orientadas a afianzar la confianza mutua, el respeto y la colaboración entre compañeros.
Espacios de reflexión y oración: Momentos de recogimiento interior diseñados para profundizar en la figura y el legado de San José de Calasanz, facilitando un acercamiento personal a la fe y a la figura de Jesús.
«Ha sido una oportunidad única para salir de la rutina del aula, conocernos desde otra perspectiva y entender mejor el significado de la misión calasancia desde el lugar exacto donde comenzó todo«, destacaron desde el equipo educador y de pastoral encargado de la organización.
Formación integral más allá del aula
Este tipo de convivencias forma parte del proyecto educativo e ideario del centro, que busca no solo la excelencia académica, sino también el acompañamiento emocional y espiritual de los jóvenes durante la etapa adolescente.
Al conectar la historia del fundador con experiencias vivenciales prácticas, la actividad concluyó con un balance altamente positivo tanto por parte del profesorado como del propio alumnado, reafirmando la importancia del encuentro comunitario en el crecimiento personal.






