La Fiscalía solicita cinco años de cárcel para el fraile «estrella» acusado de desvalijar a religiosos ancianos
Martín Alexis González y un colaborador habrían desviado 263.877 euros aprovechándose de la demencia de sus compañeros de congregación.
La Guardia Civil sitúa el destino del dinero evadido en locutorios con rumbo a Colombia y Argentina.
La tranquilidad del convento de los Dominicos de El Vedat, en Torrent, se ha visto sacudida por un escándalo de presunta traición y desfalco financiero. La Fiscalía solicita una pena de cinco años de prisión para el padre Martín Alexis González, conocido popularmente en la comunidad como el fraile «estrella» de la misa de la una, acusado de liderar una trama dedicada a vaciar las cuentas bancarias de religiosos ancianos y dependientes de la propia residencia que él dirigía.
Junto a él se sentará en el banquillo Luis Carlos Rodríguez, considerado su cooperador necesario. A ambos se les imputa un delito de apropiación indebida tras detectarse un desvío que asciende a 263.877 euros.
El «modus operandi»: Firmas bajo sospecha y vulnerabilidad
La investigación judicial revela un frío método de despojo. El padre Martín, prevaleciéndose de su condición de director de la residencia y de la confianza de sus hermanos de orden, detectaba a aquellos frailes que ingresaban con un evidente y avanzado deterioro cognitivo.
Aprovechando su falta de capacidad mental, el acusado presuntamente les hacía firmar un documento de autorización bancaria para poder operar libremente en sus cuentas personales. En estas cuentas se ingresaban los remanentes de sus pensiones de jubilación —aquella parte que no se derivaba de forma automática a la cuenta común para cubrir el coste de la estancia—. Una vez con la firma en mano, el control de los ahorros de toda una vida pasaba a ser absoluto por parte de los acusados.
La ruta internacional del dinero
La trama comenzó a desmoronarse desde el propio interior del centro. Fueron los propios trabajadores de la residencia quienes, alarmados ante los extraños movimientos y la desaparición de fondos destinados al bienestar de los ancianos, decidieron presentar una denuncia ante las autoridades.
Tras tomar el control del caso, la Guardia Civil descubrió que los fondos no se empleaban en mejorar la atención de los enfermos. Por el contrario, se detectó una ruta de salida: reintegros continuados de efectivo que eran enviados de forma fraccionada a Colombia y Argentina a través de empresas de giros y locutorios, un sistema ideal para burlar los controles financieros convencionales.
Silencio y respeto en la orden
La Congregación de los Dominicos de El Vedat de Torrent ha preferido mantener un perfil bajo. A finales del pasado año emitieron un escueto comunicado manifestando su absoluto respeto por las decisiones de los tribunales y asegurando que permitirán que el proceso judicial siga su curso normal hasta depurar las responsabilidades correspondientes. El juicio, que ha despertado una enorme expectación en el ámbito eclesiástico y social de la Comunitat Valenciana, dirimirá si la caridad y la fe fueron utilizadas como el perfecto caballo de Troya para perpetrar un desfalco de más de un cuarto de millón de euros.



