La espera ha terminado para los festeros de la comisión, quienes ya tienen la mirada puesta en las celebraciones patronales del próximo mes de septiembre
El pasado domingo, el colectivo festivo oficializó el inicio de su nuevo ciclo con la celebración de la tradicional comida de hermandad y el posterior acto de nombramiento de sus nuevos representantes.
El evento, que tuvo como escenario la emblemática Sala Canal, reunió a familiares y amigos en una jornada marcada por la emoción y el reencuentro.
Un cuadro de honor entregado a la fiesta
El momento cumbre del día llegó con la proclamación oficial de quienes llevarán las riendas de la comisión durante las próximas fiestas de 2026. El cuadro de honor está integrado por:
Mari Carmen
Vicente
Victoria
Cayetana
Guillem
Ellos serán los encargados de presidir cada uno de los actos oficiales y de transmitir la pasión por las tradiciones locales a todo el vecindario.
«Nuestra comisión ya está totalmente preparada para las fiestas patronales de septiembre«, señalaron fuentes del colectivo, destacando la ilusión y el compromiso de los nuevos representantes.
Tradición y emotividad en los actos oficiales
Durante la ceremonia de nombramiento, el protocolo y la tradición escrita de la fiesta cobraron un protagonismo absoluto. Uno de los instantes más emotivos de la tarde se vivió cuando Victoria recibió la corona que la acredita oficialmente como la reina de las fiestas, un símbolo del cargo que ostentará con orgullo durante todo su reinado.
Asimismo, cumpliendo con los ritos que estrechan los lazos entre la comisión y sus líderes, el colectivo hizo entrega de un obsequio muy especial a sus representantes: los cirios que portarán con devoción el día de la solemne procesión del Santísimo Cristo. Este acto no solo simboliza el respaldo de toda la comisión a su cuadro de honor, sino que marca el inicio de la preparación espiritual y festiva de cara a los días grandes de septiembre.
Con los cargos ya nombrados y la maquinaria festiva a pleno rendimiento, la comisión arranca un verano de preparativos con el listón muy alto y la ilusión renovada.










