La doctora en Historia del Arte, Ana Mafé, defiende que el Santo Cáliz de la Catedral es la única reliquia en el mundo con una «convergencia de evidencias científicas e históricas» compatible con el relato bíblico
El debate milenario sobre el paradero del Santo Grial —la copa sagrada utilizada por Jesucristo durante la Última Cena— parece encontrar una respuesta sólida y de gran peso entre los muros de la Catedral de Valencia. Coincidiendo con el inicio del Año Jubilar del Santo Cáliz, la comunidad científica y cultural vuelve a poner el foco en una de las reliquias más fascinantes de la cristiandad.
Dra. Ana Mafé García, presidenta de la Comisión Científica Internacional de Estudios del Santo Grial y una de las mayores expertas globales en la materia. Con un expediente Cum Laude por la Universitat de Valencia y formación en arqueología bíblica en instituciones de prestigio como la Universidad Hebrea de Jerusalén y La Sapienza de Roma, Mafé ha dedicado años a la catalogación arqueológica de la pieza. Su veredicto es rotundo: la ciencia respalda la tradición.

Una convergencia científica única
Pregunta: Doctora, el mundo está lleno de supuestas reliquias sagradas. ¿Por qué sostiene con tanta firmeza que el Cáliz de Valencia es el verdadero Santo Grial?
Respuesta: El Santo Grial es el nombre con el que internacionalmente conocemos la copa de la Última Cena. Si analizamos las reliquias que se conservan en la actualidad, el Santo Cáliz de la Catedral de Valencia es la única que reúne de forma simultánea un conjunto coherente de características arqueológicas, históricas, documentales y simbólicas compatibles con esa tradición. Hasta donde alcanza el conocimiento científico actual, ninguna otra copa conocida en el mundo presenta una convergencia de evidencias comparable. Es la reliquia más consistente de todas.
El impacto internacional del Grial de Valencia
El valor histórico de la pieza no solo atrae a peregrinos en este Año Jubilar, sino que ha despertado el interés de la comunidad internacional. Actualmente, el Camino del Santo Grial se consolida como un Itinerario Cultural clave en Europa, mientras que productoras internacionales —incluida la televisión pública alemana— se encuentran en la ciudad rodando documentales para descifrar los secretos de una copa que, más allá de la fe, sigue desafiando a la ciencia.



