El conocido «cura de La Voz» deja el sacerdocio tras veinte años de vida religiosa y anuncia su intención de formar una familia y volcarse en el mundo cultural
El panorama eclesiástico y televisivo español asiste a un nuevo e importante cambio de rumbo. Damián María Montes, el sacerdote redentorista que saltó a la fama en 2015 por su participación en el exitoso formato televisivo La Voz, ha anunciado de manera oficial su retirada definitiva del ministerio sacerdotal tras un proceso de reflexión que ha durado casi tres años.
A través de un comunicado emitido en sus redes sociales, donde arrastra a una comunidad de miles de seguidores, el granadino de 40 años ha confirmado una decisión tomada «en paz y con la conciencia tranquila», poniendo fin a dos décadas de vinculación con la vida religiosa.
«Después de casi tres años de preguntas, de búsqueda, de silencios y de una profunda lucha interior, he decidido retirarme definitivamente del ejercicio del ministerio sacerdotal», explicó Montes.
Razones ocultas y un futuro en la cultura
Aunque el exreligioso ha manifestado una «inmensa gratitud» por la experiencia acumulada y las misiones encomendadas, también ha dejado entrever que los últimos compases de su ministerio resultaron especialmente complejos. Montes confesó la existencia de «razones de peso» que prefiere mantener en el ámbito privado, pero que «volvieron mi servicio misionero enormemente difícil» y configuraron un periodo que define como «muy triste».
Mirando hacia el futuro, el ya exsacerdote ha expresado su deseo de dar un giro radical a su biografía. Sus pasos inmediatos se dirigirán hacia los sectores de la educación, la literatura, el teatro y la creación cultural. Asimismo, en un vídeo de despedida posterior, abrió la puerta a facetas de la vida civil que hasta ahora le estaban vedadas por sus votos, incluyendo la posibilidad de formar una familia.
Perfil: De Calcuta a los platós de televisión
Nacido en Granada en 1986, la trayectoria de Damián María Montes siempre se movió entre la estricta vida misionera y su fuerte vocación artística:
2004: Ingresa en el postulantado de los redentoristas a los 18 años.
Estudios y Misión: Se forma en la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid) y es enviado como misionero a Calcuta (India).
2013: Es ordenado sacerdote en su Granada natal.
2015: Concursó en La Voz España, convirtiéndose en un fenómeno mediático inmediato.
Polémica reciente: En febrero de 2024, su asistencia al irreverente espectáculo humorístico La capital del pecado 2.0 generó un notable revuelo en los sectores más tradicionales.
El fenómeno de los «sacerdotes influencers» a la baja
La marcha de Montes no es un caso aislado, sino que constata una tendencia creciente dentro de la Iglesia Católica: la secularización de religiosos con una altísima exposición mediática y digital. El caso de Montes evoca inmediatamente al de Cristina Scuccia, la monja ursulina que ganó The Voice Italy y que colgó los hábitos en 2022.
En los últimos años, la lista de «evangelizadores digitales» que han solicitado la dispensa papal no ha parado de crecer:
Daniel Pajuelo (España) Cofundador de iMission 2023 Tras diversas polémicas e institucionales.
Samuel Bonilla (El Salvador) Conocido como «Padre Sam» 2024 Decisión personal tras 8 años de ordenación.
Matthieu Jasseron (Francia) Fenómeno en TikTok 2024 Discrepancias tras vídeos polémicos en el altar.
Alberto Ravagnani (Italia) Influencer juvenil 2026 Incompatibilidad con el voto de celibato.
La marcha de Damián María Montes cierra un capítulo de la estrategia de la Iglesia española para conectar con el público joven a través de la pantalla chica, abriendo un debate de fondo sobre la presión mediática y la sostenibilidad de la vida comunitaria en la era de los algoritmos.




