El campamento juvenil organizado por la Caritas diocesana para estudiantes de secundaria en Roma ha llegado a su fin: una semana intensa de servicio, reunión y reflexión, vivida por más de 30 niñas y niños de la capital que optaron por dedicar parte de su verano a un voluntariado concreto experiencia
El último día del campamento se dedicó a compartir y devolver la experiencia vivida. Los jóvenes compartieron que entendieron cómo hasta los más pequeños gestos pueden dejar una huella profunda, y cuán importantes son el respeto, la inclusión y la compasión al tratar con los demás.
Tras el momento de la verificación, la semana ha finalizado con la celebración de la Misa presidida por el vicedirector de Caritas Roma, don Aldo Buonaiuto, encomendando al Señor los rostros reunidos, las historias escuchadas y el camino tomado juntos.
Un bonito recuerdo de verano, que se convierta en un estilo de vida para todos: hecho de atención, escucha y servicio; capaz de convertir el voluntariado de una experiencia casual a una elección diaria de cercanía a aquellos que más lo necesitan.








