El enviado pontificio, monseñor Alejandro Arellano, preside la efeméride en la Catedral Primada y alerta ante la «crisis del alma» de la sociedad moderna
El enviado pontificio, monseñor Alejandro Arellano, preside la efeméride en la Catedral Primada y alerta ante la «crisis del alma» de la sociedad moderna.
La Catedral Primada de Toledo se ha convertido este domingo en el epicentro devocional del país con la celebración del centenario de la coronación canónica de la Virgen del Sagrario. El momento cumbre de la jornada se ha vivido en la emblemática Plaza de Zocodover, donde se ha hecho entrega a la patrona del lirio de plata, una alta distinción otorgada expresamente por el Papa con motivo de esta efeméride.
El encargado de presidir la solemne Eucaristía y de trasladar el «afecto entrañable del Santo Padre» ha sido el arzobispo Alejandro Arellano Cedillo, decano del Tribunal de la Rota Romana y enviado especial del Pontífice. Durante su homilía, Arellano ha destacado que el Vaticano mira hoy a Toledo como una «memoria luminosa en su historia de fe» y como el «corazón espiritual de España«.
Un faro ante la «oscuridad espiritual»
Lejos de plantear la jornada como un mero «aniversario histórico«, el enviado papal ha instado a los fieles a renovar un «pacto de amor» y a entender la fe como un elemento vivo. En su diagnóstico de la realidad actual, monseñor Arellano ha lanzado un mensaje de calado social y teológico al describir el presente como un tiempo de «crisis del alma«.
«Las sociedades modernas tienen tecnologías admirables, pero almas heridas. María es esa luz que el fango del mundo jamás podrá extinguir, una llama viva de amor que custodia nuestra esperanza«, ha aseverado el prelado durante la homilía.
Asimismo, ha recordado la profunda dimensión eucarística de la patrona de Toledo, definiéndola como «el primer sagrario de la historia, el primer tabernáculo viviente«, y recordando que toda devoción mariana auténtica debe conducir de manera inevitable a la Eucaristía.
Respaldar el futuro sin caer en la nostalgia
La histórica jornada ha coincidido además con las celebraciones del octavo centenario de la Catedral Primada. Respecto a este doble aniversario, Arellano ha subrayado que los ocho siglos del templo gótico demuestran una fe que «no ha evitado las preguntas de cada época, sino que ha buscado habitarlas, aceptando la fatiga del discernimiento«. En este sentido, ha invitado a los fieles a mirar hacia el futuro con esperanza y a evitar la nostalgia.
AUTORIDADES PRESENTES EN EL ACTO:
Eclesiásticas:
– Mons. Alejandro Arellano (Enviado Papal)
– Mons. Francisco Cerro Chaves (Arzobispo de Toledo)
– Mons. Francisco César García Magán (Obispo Auxiliar)
Políticas:
– Emiliano García-Page (Presidente de Castilla-La Mancha)
– Concepción Cedillo (Presidenta de la Diputación de Toledo)
– Carlos Velázquez (Alcalde de Toledo)
La cita, que ha concluido con una multitudinaria procesión por las calles del Casco Histórico, ha logrado congregar a una amplia representación de las Hermandades y Cofradías locales, así como a las principales autoridades civiles y eclesiásticas de la región, consolidándose como uno de los grandes acontecimientos religiosos del año en Toledo.




