El Orgullo de Valencia: La «Custodia de los Pobres»

No es una pieza más de arte sacro; estamos hablando de la custodia procesional más grande del mundo y, por consenso experto, de la mayor obra de orfebrería de toda Europa en el siglo XX.
Pero lo más hermoso de este coloso de metal no es su valor económico, sino su alma. Se le conoce cariñosamente como la «Custodia de los pobres» porque nació en 1940, en plena posguerra. A pesar de las penurias, el pueblo valenciano se unió en un despliegue de fe y solidaridad brutal: quienes no tenían dinero donaron cuberterías, enseres domésticos para fundir y sus propias joyas familiares para incrustarlas directamente en la obra. ¡Un verdadero esfuerzo comunitario!
Los Números de un Monumento de Infarto
Para que te des una idea de la magnitud de este «poema labrado en plata«, mira las cifras que componen esta obra de arte monumental:
Altura total 4 metros
Anchura máxima 2,26 metros
Peso en Plata ¡600 kilos!
Peso en Oro fino 5 kilos
Platino 75 gramos
Detalles preciosos Centenares de piedras preciosas y miles de perlas
Piezas totales Más de 20.000 piezas unidas por 36.000 tornillos
Tiempo de trabajo 15 años (¡más de 500.000 horas de mano de obra!)

Un despliegue de arte: El conjunto está adornado con 159 imágenes cinceladas de personajes bíblicos y santos, 44 relieves con escenas de las Escrituras, 48 escudos esmaltados y 71 campanillas que tintinean alegremente a su paso.
Tras una delicada y respetuosa restauración de más de un año liderada por la experta M. Llanos Flores y su equipo, la Custodia luce más deslumbrante que nunca.
Se eliminó la corrosión del tiempo, se protegió el espectacular dorado al mercurio original del siglo XX y, para cerrar con broche de oro, se renovó por completo su iluminación interna. ¡El Santísimo Sacramento brillará con una luz sencillamente espectacular!
Secretos ocultos en su interior
¿Sabías que las restauraciones han revelado misterios?
En 2015 se halló una jarra minúscula de solo medio milímetro, perfectamente labrada, que se había desprendido de la escena de la Última Cena.
¡También se encontró la primera moneda de plata donada por un empleado escolar con la que comenzó toda esta increíble recaudación!




