La capital del Turia celebra siete siglos de la instauración del Corpus Christi con una edición histórica que fusiona la restauración de sus tesoros monumentales y la maestría visual del artista requenense, 700 años de la Festa Grossa
Valencia no solo celebra una fiesta; este año, la ciudad celebra su propia supervivencia. Al cumplirse el 700 aniversario de la instauración del Corpus Christi en 1326, el centro histórico se ha transformado en un museo vivo donde el aroma a murta y el repique de las campanas del Micalet marcan el inicio de un hito generacional. La «Festa Grossa» alcanza su séptimo centenario consolidada como el ADN inalterable de una ciudad que abraza su pasado para proyectarse al futuro.
El guardián del imaginario: El cartel de Pedro Molero

En el corazón de este aniversario destaca la figura de Pedro Molero Jiménez. El fotógrafo de Requena, convertido en el cronista visual por excelencia de la festividad, ha sido el encargado de elaborar el cartel oficial de este año. Presentada en el Salón de Cristal del Ayuntamiento, su obra trasciende la fotografía convencional para convertirse en una pieza de arte con pátina pictórica.
Molero, reconocido como Corpusiano de Honor, ha logrado «pintar con la cámara«, rescatando detalles que el ojo humano suele omitir en el bullicio de la procesión. Su labor no es solo estética; es pedagógica, asegurando que el patrimonio inmaterial valenciano sea accesible para las nuevas generaciones a través de una técnica que une la nitidez del siglo XXI con la elegancia de los grabados antiguos.




