Bajo el lema «Yo no te olvidaré», la Iglesia busca combatir la marginación de los mayores y reconocer su valor en las familias y comunidades
El Papa ha realizado un firme llamamiento a la comunidad internacional y a los fieles para situar a las personas mayores en el centro de la vida social y eclesial. En el marco de la VI Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores, que se celebrará el próximo domingo 26 de julio, el Pontífice instó a las familias a no olvidar el valor de la vejez, definiéndola como una «presencia valiosa y una bendición«.
La celebración de este año coincide con la memoria litúrgica de los santos Joaquín y Ana —abuelos de Jesús— y llevará por título «Yo no te olvidaré», inspirado en un versículo del profeta Isaías. El objetivo central es recordar que el cuidado y el amor hacia los ancianos no debe faltar nunca, especialmente en los momentos de mayor fragilidad.
Una respuesta contra la exclusión
Desde su institución en 2021 por el Papa Francisco, esta jornada ha buscado ser un altavoz contra la cultura del descarte. En esta edición, el Papa León XIV refuerza este mensaje pidiendo acciones concretas:
Celebraciones litúrgicas: Se ha solicitado formalmente que se oficie una misa especial en cada catedral diocesana del mundo.
Acción pastoral: El Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida distribuirá materiales específicos para que parroquias y asociaciones locales adapten la jornada a su contexto.
Visitas presenciales: Se exhorta a los jóvenes y familias a visitar activamente a los ancianos, convirtiéndose en protagonistas de lo que el Vaticano denomina la «revolución de la gratitud y del cuidado».
«El amor de Dios se dirige a cada persona y nunca falta, ni siquiera en la fragilidad de la vejez«, destaca el comunicado oficial del Dicasterio.
Antecedentes y objetivos
La Jornada Mundial de los Abuelos se celebra anualmente el cuarto domingo de julio. La iniciativa pretende paliar la soledad que sufren muchos mayores, quienes, según palabras del Pontífice, son a menudo «marginados» por las sociedades modernas.
Con esta sexta edición, la Iglesia busca consolidar un espacio de encuentro intergeneracional donde se reconozca la contribución histórica y afectiva de los mayores dentro de la estructura familiar global.



