El Pontífice refuerza los lazos con el último Estado oficialmente católico de Europa en una jornada histórica marcada por la diplomacia y la fe
En una mañana que redefine la agenda geopolítica y religiosa del año, el Papa León XIV aterrizó este sábado 28 de marzo en el Principado de Mónaco. La visita, aunque breve por su duración de un solo día, carga con un simbolismo profundo al ser el primer viaje apostólico del Pontífice en 2026 y dirigirse al único país europeo que mantiene constitucionalmente al catolicismo como religión de Estado.
Un recibimiento de Estado
Tras un vuelo en helicóptero de casi dos horas desde territorio italiano, el Santo Padre fue recibido en el helipuerto del pequeño principado de apenas dos kilómetros cuadrados. Antes de abandonar el espacio aéreo vecino, León XIV envió un telegrama de cortesía al presidente italiano, Sergio Mattarella, expresando sus deseos de «progreso espiritual, civil y social» para la nación italiana.
A su llegada al Palacio Grimaldi, el Pontífice fue acogido por el Príncipe Alberto II. Ambos mandatarios mantienen en estos momentos una reunión privada en la que se espera que discutan temas de relevancia ética y social, dada la particular relación jurídica entre la Santa Sede y el Principado.
«Mónaco es el último reducto constitucional del catolicismo en Europa, lo que convierte este encuentro en un foco de atención global para la diplomacia vaticana«, señalan analistas internacionales.
Una agenda intensa bajo el lema de la fe
La jornada no se limitará a los protocolos diplomáticos. Bajo el lema evangélico «Yo soy el camino, la verdad y la vida«, la agenda del Papa para las próximas horas incluye:
Encuentro eclesial: Una reunión con la comunidad católica local en la emblemática Catedral de la Inmaculada Concepción.
Misa multitudinaria: La celebración de la Santa Misa en el Estadio Louis II, donde se espera que miles de fieles de la región se congreguen para escuchar el mensaje principal del Pontífice.
El contexto: El último Estado Católico
La importancia de este viaje radica en el artículo 9 de la Constitución de Mónaco, que reconoce a la Iglesia Católica, Apostólica y Romana como la religión oficial. En un continente marcado por el secularismo, la presencia de León XIV en el Palacio de los Grimaldi subraya el apoyo de la Santa Sede a las comunidades que mantienen viva la tradición cristiana en el marco institucional.
Se espera que, tras la reunión privada con Alberto II, el Papa pronuncie su primer discurso oficial, el cual marcará el tono de su magisterio para este nuevo año de viajes.




