La Sagrada Familia, la Iglesia que toca el cielo: culmina la torre de Jesucristo en un hito histórico para Barcelona
La colocación de la pieza superior de la gran cruz central completa la estructura exterior del templo y alcanza los 172,5 metros de altura, coincidiendo con el centenario de la muerte de Gaudí
El ‘skyline’ de Barcelona ha cambiado para siempre. Este 20 de febrero, la Basílica de la Sagrada Familia ha alcanzado su cénit constructivo con la instalación del brazo superior de la cruz que corona la Torre de Jesucristo.
Con este movimiento de precisión técnica, el templo no solo completa su torre central, sino que finaliza el conjunto de las seis torres principales diseñadas por Antoni Gaudí.
Un coloso de piedra y cristal
La pieza final, un bloque de 4,5 por 4,9 metros, es el cierre de una cruz tridimensional monumental que eleva el templo hasta los 172,5 metros. Esta estructura, revestida de vidrio y cerámica esmaltada blanca, se convierte oficialmente en el punto más alto de la basílica y de toda la capital catalana.
El proceso de montaje ha sido una exhibición de ingeniería moderna:
Origen internacional: Las piezas se fabricaron en 2025 entre Alemania y diversos talleres de Cataluña.
Logística: Los módulos se ensamblaron en una plataforma a 54 metros de altura antes de ser izados en siete fases.
Simbología interior: En el corazón del brazo superior se alojará la escultura del Agnus Dei (Cordero de Dios), obra de Andrea Mastrovito, cumpliendo el deseo original de Gaudí.
«La finalización de la cruz representa mucho más que una fase constructiva: es el resultado de años de estudio del legado de Gaudí y un compromiso firme con el futuro«, declaró Jordi Faulí, arquitecto director del proyecto.
El legado de Gaudí en 2026
La culminación exterior llega en un momento de profunda carga simbólica, coincidiendo con el centenario del fallecimiento de Antoni Gaudí. Aunque la silueta exterior ya luce completa, la Junta Constructora ha confirmado que los trabajos no se detienen: durante 2027 y 2028 las labores se concentrarán en el interior de la torre, donde el espacio central y la conexión entre las naves seguirán tomando forma.
Con la Torre de Jesucristo terminada en su fachada, la Sagrada Familia entra en su recta final, consolidándose como el núcleo del sistema de torres que incluye a la Virgen María y los cuatro Evangelistas, un laberinto de piedra y fe que, tras más de un siglo, finalmente ha tocado el techo de Barcelona.



