Una estatua del Cristo Redentor ha sido construida en la frontera entre Líbano y Siria. Un proyecto erigido en la aldea libanesa de Al-Qaa, muy cerca de territorio sirio, y con el objetivo de convertirse en un lugar de culto y espacio de peregrinación, oración y encuentro para los cristianos, y en definitiva, un nuevo punto espiritual en una zona que históricamente ha estado atravesada por conflictos

El desarrollo de este proyecto depende, no obstante, de las condiciones de seguridad, puesto que la frontera entre Líbano y Siria mantiene una realidad compleja y se ha visto inmersa a lo largo de los siglos en conflictos políticos, sociales y bélicos.
En un contexto marcado por el colapso económico y la inestabilidad política, el Líbano ha inaugurado una imponente escultura de Jesucristo que busca convertirse en un referente de fe para la región.
La obra, de dimensiones monumentales, se presenta no solo como un hito arquitectónico, sino como un mensaje de acompañamiento espiritual para una sociedad civil golpeada por años de precariedad social.
Para los promotores del proyecto, la figura representa una declaración de esperanza: la convicción de que la presencia divina permanece inalterable pese al sufrimiento del pueblo libanés.




