El centro zaragozano rinde homenaje a su legado histórico reuniendo a decenas de familias que formaron parte de su etapa materno-infantil
El Hospital San Juan de Dios no es solo un centro sanitario; para miles de aragoneses, es el lugar donde todo comenzó. En un emotivo acto titulado “Yo nací aquí”, la institución ha logrado reunir a varias generaciones de personas que llegaron al mundo entre sus muros, estrechando un vínculo que comenzó a forjarse en 1953.
El evento, cargado de nostalgia y simbolismo, sirvió para poner en valor la huella imborrable que el hospital ha dejado en la comunidad. Desde su apertura a mediados del siglo pasado, se calcula que cerca de 30.000 personas han nacido en este centro, convirtiéndolo en un referente de la memoria colectiva de la ciudad.
Testimonios que conectan décadas
El punto central de la jornada fue una mesa redonda donde los protagonistas no fueron los médicos, sino los propios nacidos en el hospital y sus familias. Los participantes compartieron vivencias que atraviesan décadas, destacando el significado emocional de regresar al espacio físico donde iniciaron sus vidas.
La celebración no fue solo dialéctica; el arte también tuvo su lugar. La jornada se completó con:
Música en directo que ambientó el reencuentro.
Recital de poesía, reforzando el carácter humanista del centro.
Espacios de convivencia donde familias de distintas épocas intercambiaron anécdotas.
Un modelo basado en la hospitalidad
La directora gerente del hospital, Berta Sáez, destacó durante su intervención la trayectoria del centro como un espacio de «cuidado y acompañamiento«, más allá de la asistencia técnica. En la misma línea, el Hermano Santiago Ruiz, superior del centro, recordó que la misión de la Orden sigue centrada en una atención integral donde la hospitalidad es el valor supremo.
«Este acto refuerza nuestra relación con la comunidad y pone en valor una historia compartida por miles de familias«, señalaron desde la dirección.
Un legado que mira al futuro
Aunque el hospital ha evolucionado y diversificado sus servicios, este homenaje a su etapa materno-infantil subraya su compromiso con los valores de respeto, espiritualidad y calidad que lo definen como una entidad sin ánimo de lucro. Con esta iniciativa, el Hospital San Juan de Dios reafirma que, tras más de 70 años de historia, sigue siendo «la casa de todos«.






