Tras su restauración, a cargo del conservador Pedro Arrúe, regresa a la Basílica de Valencia
El Santísimo Cristo del Féliz Tránsito a la Gloria, conocido como el «Cristo de la Coveta», ha regresado a su capilla en la Real Basílica, tras su restauración. Los trabajos han permitido recuperar su belleza original, renovando su presencia sagrada y devolviendo a los fieles la emoción de contemplarlo con todo su esplendor.
Tras años de progresivo deterioro , el Cristo de la Coveta, ha sido restaurado por el conservador, Pedro Arrúe de Mora, vinculado a la Basílica. La imagen presentaba la película pictórica muy deteriorada a causa de la humedad y el daño atmosférico, debido al calor de las velas que antiguamente lo acompañaban y al tamaño y amplitud de su capilla.
Igualmente, se han limpiado los restos de betún y repintes de una antigua intervención, se han repuesto las lágrimas en los regueros de las mejillas, así como los ramales de la corona, en la que se han respuesto espinos mediante el uso de glediitsia triacanthos, un árbol con espinas fuertes y curvadas.
La limpieza también ha recuperado el esplendor y frescura de la sangre de las heridas y la firma de su autor en la cruz, el escultor José María Ponsoda Bravo.







