Expertos e historiadores critican al Ayuntamiento de Catalá y Vox por afirmar, sin base documental, que la reliquia estuvo en Barcelona en 1422

La celebración del III Año Jubilar del Santo Cáliz en Valencia se ha visto envuelta en una agria controversia historiográfica. El motivo: un panel informativo instalado por el Ayuntamiento en la emblemática Plaza de la Reina que asegura que la sagrada reliquia fue trasladada a Barcelona en el siglo XV, una afirmación que diversos especialistas califican de «fantasma documental» y carente de rigor científico.
Un vacío en los archivos
Según el panel exhibido por el Centro de Interpretación del Santo Cáliz —bajo la tutela de Visit Valencia y el consistorio gobernado por María José Catalá y Vox—, el objeto «pasa a manos de Alfonso el Magnánimo y es trasladado a la capilla real de Barcelona en 1422″.
Sin embargo, una reciente auditoría técnica y el análisis de fuentes primarias contradicen frontalmente esta versión. Los inventarios de la Real Capilla de Santa Águeda en Barcelona (1422-1423) detallan con minuciosidad reliquias menores, como espinas de la corona o restos de túnicas, pero no mencionan en ningún momento el Santo Cáliz.
«El derecho canónico de la época impedía el tráfico de reliquias sin instrumentos públicos de entrega. Si el Cáliz no figura en los inventarios, es porque nunca estuvo allí«, señalan fuentes cercanas a la investigación.
Errores logísticos y terminológicos
Los historiadores apuntan a una «transposición errónea» por parte de los asesores municipales. El término «Capilla Real» era una denominación genérica que podía referirse a las sedes de Valencia, Mallorca o Nápoles, además de Barcelona.
Además del error histórico, la polémica ha escalado al terreno lingüístico y político. Críticos locales denuncian el uso de terminología ajena al valenciano en las traducciones de los paneles (como el uso de vermell en lugar de roig), lo que ha encendido el debate sobre la gestión cultural y la identidad en el actual equipo de gobierno.
Exigencia de rectificación
La comunidad científica y diversos sectores locales han calificado de «alarmante» que se priorice la narrativa turística sobre la trazabilidad científica en un evento de proyección internacional.
Hasta el momento, el Ayuntamiento no ha aclarado quién supervisó los contenidos del panel ni si se procederá a la corrección de los datos. La presión aumenta para que Visit Valencia retire o modifique una información que, según los expertos, compromete la credibilidad histórica de la ciudad frente a la comunidad investigadora global.




