El Gobierno presenta un plan especial de seguridad dividido en cuatro fases para cubrir la visita del Pontífice a Madrid, Cataluña y Canarias

El Ministerio del Interior ha puesto en marcha la maquinaria para lo que califica como uno de los despliegues de seguridad más importantes de la historia reciente de España.
Con motivo de la visita del Papa León XIV, programada del 6 al 12 de junio, el Gobierno movilizará a más de 13.000 efectivos de la Policía Nacional y la Guardia Civil, cifra a la que se sumarán cuerpos autonómicos y locales.
Este viaje supone el primer regreso de un Pontífice a suelo español desde que Benedicto XVI asistiera a la Jornada Mundial de la Juventud en 2011.
Un despliegue multi-institucional
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, presentó este lunes el plan a los organismos implicados, destacando la complejidad de una agenda que abarca cuatro provincias y tres comunidades autónomas: Madrid, Cataluña y Canarias.
Además de los agentes estatales, el dispositivo contará con la participación estratégica de:
Mossos d’Esquadra (en el despliegue de Cataluña).
Policías Locales, Protección Civil y Bomberos de cada municipio afectado.
Organismos de ciberseguridad, inteligencia antiterrorista y protección de infraestructuras críticas.
Las cuatro fases del plan de seguridad
El operativo no se limita a los días de estancia del Papa, sino que se ha estructurado en un cronograma de prevención y acción:
1. Inicial Ya activa Establecimiento de bases operativas y capacidades.
2. Preventiva Hasta el 31 de mayo Análisis de inteligencia y detección de posibles riesgos.
3. Alerta 1 al 5 de junio Aseguramiento de rutas, alojamientos e infraestructuras críticas.
4. Crítica 6 al 12 de junio Ejecución del plan y activación de centros de mando en tiempo real.
El calendario de la «Fase Crítica»
La vigilancia se intensificará siguiendo el itinerario de León XIV:
Madrid: Del 6 al 9 de junio (hasta las 13:30h).
Barcelona: Del 9 al 11 de junio (hasta las 08:00h).
Canarias: Del 11 al 12 de junio, finalizando cuando el avión papal abandone el espacio aéreo español.
Para coordinar este esfuerzo, se instalarán centros de mando fijos en Madrid, Barcelona, Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife, con el fin de articular una respuesta inmediata ante cualquier incidencia durante los eventos multitudinarios previstos.




