A un año de la histórica fumata blanca que anunció al mundo la elección de León XIV, los secretos tras los muros de la Capilla Sixtina comienzan a ver la luz
Lo que los analistas vaticinaban como un proceso largo y marcado por la polarización post-Francisco, resultó ser una de las ascensiones más contundentes de la era moderna. Según ha confirmado este medio, Robert Francis Prevost no solo ganó: arrasó.
La aritmética del consenso: De 26 a 107 votos
El camino hacia el solio pontificio fue una escalada meteórica que duró apenas 24 horas. El 7 de mayo de 2025, Prevost iniciaba la primera votación con 26 papeletas. Sin embargo, para la mañana del día siguiente, el apoyo se duplicó, alcanzando los 50 votos en la segunda ronda y 85 en la tercera, situándose a solo cuatro del umbral necesario (89 sufragios).
La cuarta y definitiva votación selló el destino de la Iglesia: 107 votos de 133 posibles. Un respaldo del 80% de los electores que dejó sin margen de maniobra a cualquier bloque opositor.
«A diferencia de otros cónclaves, los cardenales regresaron al almuerzo tranquilos y sonrientes. Todos, menos uno que caminaba meditabundo: Robert Prevost«, relata una fuente interna del Vaticano.
El «Eje Púrpura» y el fracaso de la narrativa de división
La rapidez de la elección desmintió la tesis de una Iglesia irreconciliable. Mientras sectores conservadores y el llamado «lobby italiano» —que impulsaba figuras como Pietro Parolin o Matteo Zuppi— esperaban un bloqueo, un eje estratégico se configuraba en la sombra.
Los arquitectos del triunfo
Tres figuras clave articularon el apoyo al religioso agustino de origen estadounidense y corazón peruano:
Blase Joseph Cupich (EE. UU.)
Carlos Castillo (Perú)
Juan José Omella (España)
Este grupo logró consolidar un bloque sólido que resistió, incluso, las campañas de desprestigio lanzadas desde sectores ultraconservadores, que intentaron —sin éxito— cuestionar la gestión de Prevost en casos de abusos en Perú.
Crónica de una derrota anunciada para los «nostálgicos»
El cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado, se perfilaba como el candidato de la «calma«, pero su apoyo se estancó tras la primera ronda. Por su parte, el ala más tradicionalista utilizó al húngaro Péter Erdő para medir sus fuerzas, con la esperanza de negociar concesiones. Sin embargo, el «efecto Prevost» fue tan arrollador que no hubo lugar para el regateo político.
Un Papa con tiempo para reflexionar
La fluidez del proceso permitió un hecho inusual: León XIV tuvo toda la tarde del 8 de mayo, incluyendo el receso de la siesta, para redactar con calma el discurso que pronunciaría en la logia central de la Basílica de San Pedro.
Hoy, a 365 días de aquel evento, las cifras confirman que el pontificado de León XIV no nació de un compromiso frágil, sino de una voluntad mayoritaria de dar continuidad a las reformas con un estilo propio, «desarmante» y sinodal.
Los datos del Cónclave 2025
1ª (7 mayo) 26 Sondeo inicial; Parolin queda segundo.
2ª (8 mayo) 50 El apoyo se duplica tras la noche en Santa Marta.
3ª (8 mayo) 85 A solo 4 votos de la elección.
4ª (8 mayo) 107 Elección definitiva (80% del colegio).




