El diseño, inspirado en la elegancia cortesana de los siglos XV y XVI, destaca por una imponente capa de siete metros bordada en plata con motivos de la hermandad del Ecce-Homo
El secreto mejor guardado de la Semana Santa de Torrent ha salido finalmente a la luz. En una abarrotada Sala Cívica de l’Antic Mercat, Mª Inmaculada Puchades Vallejo desveló este Miércoles Santo el traje con el que encarnará a la Reina del Encuentro y Ángel de la Resurrección el próximo domingo.
Bajo una expectación máxima, la joven presentó una indumentaria que fusiona el rigor histórico, la fe y los recuerdos familiares más íntimos.
Un puente entre el Medievo y el Renacimiento
El diseño del vestido huye de lo recargado para apostar por una «sencillez impactante«. El conjunto evoca la moda de las cortes europeas del siglo XV, con un cuerpo ajustado de cuello elevado y falda amplia, confeccionado en brocados de seda natural. Los motivos vegetales del tejido no son casuales: simbolizan la primavera y la renovación que trae consigo la Pascua.
El rigor histórico se extiende a todo su séquito:
Camareras: Marta Furió y Alexa Company visten en sintonía estética con la Reina.
Pajes: Los doce jóvenes portadores de la capa lucirán jubones y calzas abombadas, recreando la moda renacentista del siglo XVI.
Siete metros de terciopelo granate y plata
La pieza que acaparó todas las miradas es la majestuosa capa de siete metros. Confeccionada en terciopelo de algodón de color granate —tono que rinde homenaje a la sangre de Cristo y a la hermandad del Ecce-Homo—, la pieza es un despliegue de artesanía.
El bordado en hilo de plata replica elementos arquitectónicos y ornamentales del anda del Ecce-Homo, incluyendo hojas de acanto y margaritas. El diseño culmina en la cola con los símbolos de la Pasión: la caña y la corona de espinas, flanqueando las iniciales de la soberana.
«Es una obra de arte cargada de historia y sentimiento que representa lo mejor de nuestras tradiciones», subrayó la alcaldesa de Torrent, Amparo Folgado, durante el acto de presentación.
Los detalles ocultos: fe y memoria
Más allá de la estética, el conjunto es un relicario de afectos personales. Mª Inmaculada portará:
Un collar de perlas perteneciente a su abuela.
Una cruz adquirida en las proximidades del Vaticano.
Una mariposa y una estrella bordadas en el frontal del «Aleluya» en memoria de seres queridos.
Un detalle excepcional: un fleco original del manto de la Virgen de los Desamparados de Valencia.









