El festival «Coven Blasfemia» desafía la tradición de Semana Santa con una propuesta que une rock, satanismo y feminismo en la sala 16 Toneladas. Valencia sede de la primera misa negra abierta al público de España
Mientras las procesiones recorren las calles, el Miércoles Santo valenciano vivirá un evento sin precedentes en la historia del país. La sala 16 Toneladas acogerá el I Coven Blasfemia, un festival que combina música punk rock con la celebración de la primera misa negra abierta al público general en España.
Bajo el lema «Satanismo, rock y buen rollo«, las organizadoras presentan esta cita no como un acto de culto al mal, sino como una herramienta de provocación artística y cultural. «La idea no es ofender a nadie y provocar a todo el mundo», señalan desde la organización, marcando una clara línea entre el satanismo simbólico y los clichés del cine de terror.
Una liturgia de «Psicomagia» y Burlesque
El punto neurálgico de la jornada será la misa negra oficiada por Satanic Minerva, figura de referencia en la comunidad satanista española y bailarina de burlesque. A diferencia de las representaciones clásicas, esta ceremonia estará centrada en el mito de Lilith, la figura mesopotámica y judía que representa la insumisión femenina.
«Adaptamos el rito a nuestra forma de entender el satanismo, con un toque feminista. Reinterpretamos el rito utilizando el lenguaje del burlesque para incidir en sus aspectos de psicomagia«, explica Minerva.
Programa del evento: Entre letras y decibelios
La jornada arrancará a las 18:30 horas con una propuesta diversa que incluye:
Literatura: El periodista Javier Cavanilles presentará su libro Satanismo. Historia del culto al mal.
Espectáculo: Actuaciones de referentes del burlesque como Glamnis y Miss Loot, bajo la conducción de la drag queen Lady Cirka.
Música en directo: Los valencianos Deaf Devils, estandartes del punk rock nacional liderados por Lucía ‘Lucyfer’ Moliner, encabezarán el cartel junto a la banda madrileña Matarte Sería Poco.
Arte y Comercio: La artista María Satán exhibirá piezas inspiradas en imaginería oscura, buscando romper estereotipos a través de una estética irreverente.
Satanismo vs. Satánico: Una distinción de estilo
Desde la organización ironizan sobre la naturaleza del evento: «Satanista es cuando hay rock; satánico sería si actuara un grupo de reguetón«. Más allá de la broma, el periodista Javier Cavanilles aclara que, para la mayoría de los asistentes, Satán es una figura simbólica y atea que representa la libertad individual, lejos del «maligno bíblico«.
El evento concluye que, ante la falta de templos propios y subvenciones, los espacios de ocio nocturno se convierten en el refugio de estos ritos que, más que una condena del alma, pretenden ser una «celebración de la vida y la libertad».




